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EEUU acusa a Irak de ayudar a Irán a eludir las sanciones económicas a través de bancos iraquíes

Estados Unidos acusa a Irak de ayudar a Irán a eludir las sanciones económicas impuestas por Occidente por su programa nuclear a través de instituciones financieras iraquíes y el contrabando de productos petrolíferos, según han desvelado fuentes gubernamentales norteamericanas e iraquíes al diario 'The New York Times'. Bagdad habría desoído incluso las advertencias de Washington y de parlamentarios iraquíes.
Irán "podría estar buscando una vía de escape a la fuerza de nuestras sanciones económicas a través de instituciones financieras iraquíes", asegura el vicesecretario del Departamento del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia financiera David Cohen. "Continuaremos y, proseguimos de forma activa, esforzándonos en prevenir que Irán eluda las sanciones económicas estadounidenses o internacionales a través de Irak o cualquier otro país", añade Cohen.
En concreto, el Gobierno estadounidense señala al banco Elaf, que integra una amplia red de entidades financieras y de contrabando de petróleo que ha provisto a Irán de ingentes inyecciones de liquidez cuando las sanciones económicas ahogaban la economía iraní, de acuerdo con diversos expertos en la banca iraní y fuentes oficiales norteamericanas e iraquíes.
De hecho, el Gobierno de Barack Obama ha mantenido encuentros privados con altos cargos del Ejecutivo iraquí para transmitir sus quejas sobre este vínculo financiero y logístico con Irán. En este sentido, las autoridades estadounidenses han descubierto que el Gobierno de Nuri al Maliki ha ofrecido a Irán su espacio aéreo para transportar suministros con dirección a Siria, entre otras rutas.
El Ejecutivo iraquí ha abogado por mirar hacia otro lado, incluso aquellos altos cargos ministeriales que se están beneficiando de forma directa de estas actividades comerciales encubiertas con Irán. "El Gobierno de Maliki está en medio de todo esto", ratifica un exresponsable de Inteligencia estadounidense que en la actualidad mantiene negocios en Irak.
El presidente Obama, después de conocer la implicación del banco Elaf en esta trama, impuso severas restricciones sobre esta entidad y la acusó de "facilitar transacciones equivalentes a millones de dólares para con bancos iraníes que están siendo objeto de sanciones por sus vínculos con actividades ilícitas de proliferación" nuclear.
A pesar de las advertencias de Obama, Bagdad las ha desoído y ha permitido a instituciones y personas que eludan las restricciones, además de no imponer multas a los que vulneran las sanciones. Así, los ciudadanos iraníes ha podido realizar ingentes transacciones monetarias para colocar sus fondos en entidades financieras de Emiratos Árabes Unidos o Jordania, esquivando toda sanción que restringía la entrada de fondos iraníes en el mercado internacional.
EXPLICACIONES DE IRAK
Al respecto, el gobernador del Banco Central de Irak, Mudher Salih, ha legado que los responsables del banco Elaf han negado 'mala praxis' y cualquier vinculación con entidades financieras iraníes.
Esta supuesta implicación de altos miembros del Ejecutivo iraquí en la desobediencia de las sanciones económicas impuestas a Irán ha levantado un enorme revuelo político en Irak, donde varios miembros de la oposición, como el parlamentario Alí al Sachri ha exigido la comparecencia de Salih e interrogar a los responsables de los bancos que participan en estas operaciones.
Al Sachri, asimismo, alerta que estos movimientos pueden acentuar la inestabilidad financiera de Irak y empujarla a la bancarrota. Aunque reconoce "cierta corrupción" en el seno del Gobierno, defiende la labor del Banco Central de Irak, por "no tener la capacidad de vigilar todo".
Todo esto está granjeando una gran influencia de Irán en los bancos iraquíes más populares, según argumentan varias fuentes oficiales estadounidenses e iraquíes, ya que supone que Teherán goza de acceso directo a los mercados financieros internacionales a pesar de las sanciones impuestas. Al mismo tiempo, los gobiernos de Al Maliki y Mahmud Ahmadineyad continúan estrechando sus lazos comerciales, reforzando su interdependencia económica.
Irak niega cualquier violación de las sanciones internacionales. En palabras del portavoz gubernamental iraquí Alí al Dabbagh, Teherán "no está tratando de romper ninguna regla" pero "tampoco quieren romper las buenas relaciones con Irán". Este buen estado de los vínculos comerciales podría revertir en una vulneración de las sanciones y podría acarrear multas a Irak, una tesis ya advertida por varios prominentes políticos iraquíes.
Mientras la producción petrolífera de Irán cae un 40 por ciento, la de Irak aumenta de forma progresiva, a la par que el tráfico clandestino a larga de escala de crudo y sus derivados, según constatan fuentes oficiales estadounidenses e iraquíes. El petróleo, adquirido a muy bajo precio, atraviesa la frontera kurda de Irak hacia Irán, que, asimismo, lo vende clandestinamente a Afganistán, obteniendo considerables beneficios que suponen un importante balón de oxígeno para la constreñida economía iraní por las sanciones impuestas por Occidente por su programa nuclear.