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EEUU sostiene que los asentamientos y los productos fabricados en los mismos "son cosas distintas"

La actriz anuncia que deja de ser embajadora de Oxfam y la empresa dice que planea que visite Israel
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha sostenido este jueves que los asentamientos judíos en los Territorios Palestinos Ocupados y los productos fabricados en los mismos "son cosas distintas", en medio de la polémica por un anuncio protagonizado por la actriz Scarlett Johansson para la empresa israelí SodaStream, que tiene una fábrica en el asentamiento de Maale Adumim.
La portavoz del Departamento, Jennifer Psaki, ha argumentado que, si bien Washington considera ilegales dichos asentamientos, también está en contra de las campañas de boicot contra los productos fabricados por empresas israelíes en los mismos, asegurando que dichas campañas suponen un intento de "deslegitimar" a Israel.
"Nuestra política es que los asentamientos son ilegales (...) pero rechazamos los esfuerzos para boicotear o deslegitimar a Israel", ha dicho, antes de manifestar que dichos productos "son creados en varios lugares".
Así, y tras decir que la situación es "increíblemente compleja", ha indicado que una de las razones por las que Estados Unidos impulsa el proceso de paz entre israelíes y palestinos es porque tiene "voluntad de resolverlos". "Queremos poner fin a las disputas sobre las fronteras, los asentamientos y el resto de problemas", ha remachado.
La polémica por el papel de Johansson, que era embajadora de la organización no gubernamental Oxfam, ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la explotación de recursos palestinos en los asentamientos instalados ilegalmente por Israel sobre su territorio, en base al reconocimiento de Naciones Unidas.
Oxfam criticó a la actriz por participar en el anuncio y apuntó que, si bien "respeta la independencia de sus embajadores (...) las empresas que operan desde asentamientos israelíes agravan la pobreza y las violaciones de los derechos de las comunidades palestinas" a las que la organización apoya a través de sus proyectos.
"Así, Oxfam se opone a cualquier actividad comercial que provenga de estos asentamientos, ilegales conforme al Derecho Internacional", detalló. "Hemos expresado nuestras preocupaciones a la señora Johansson y hemos entablado un diálogo para debatir estas cuestiones tan importantes", apostilló.
En respuesta, Johansson anunció el miércoles que abandonaba su papel como embajadora de la organización por "diferencias fundamentales de opinión", tras defender la semana pasada que las empresas que trabajan en los asentamientos suponen un ejemplo de cooperación económica entre israelíes y palestinos.
Oxfam ha publicado este mismo jueves un comunicado para afirmar que acepta la renuncia de la actriz como una de sus embajadoras y ha expresado su "gratitud" por sus "muchas contribuciones" durante los ocho años que ha colaborado con la organización. En el documento, ha recalcado que el papel de Johansson como imagen de SodaStream es "incompatible con su función como embajadora de Oxfam".
Por su parte, la empresa israelí ha anunciado que planea una visita de Johansson a Israel. "Nunca ha estado en Israel. Esperamos recibirla este mismo año", ha dicho el presidente de SodaStream, Yonah Lloyd.
Asimismo, ha defendido que la fábrica de la empresa en Maale Adumim "permite a los palestinos que trabajan en ella conseguir un sueldo para apoyar a sus familias" y ha asegurado que en ella se trabaja "en una atmósfera de coexistencia". "Si los activistas (pro palestinos) vinieran a la fábrica, cambiarían de opinión e incluso pedirían un trabajo", ha manifestado.