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El Gobierno defiende que "la ley del Talión es inconcebible" ante los casos de linchamientos

El jefe de Gabinete de Argentina, Jorge Capitanich, se ha referido este miércoles a los episodios violentos que han tenido lugar en las últimas semanas entre vecinos y presuntos delincuentes, con varios casos de linchamientos, y ha defendido que es "inconcebible" que se aplique la ley del Talión.
En opinión de Capitanich, los linchamientos a delincuentes son "expresiones de una extrema derechización" por parte de los ciudadanos y ha advertido de que pueden "profundizar grietas en la sociedad".
"Si se comete un delito, debe existir el debido proceso para la aplicación de penas", ha reclamado. En este sentido, ha considerado "inconcebible que se aplique la ley del Talión", es decir, el 'ojo por ojo, diente por diente'.
"Hay que reafirmar que, en el marco del estado de Derecho, es absolutamente imprescindible que no exista justicia por mano propia, en el marco de una sociedad democrática y civilizada", ha afirmado en rueda de prensa en Casa de Gobierno, según informa 'Clarín'. "No hay que estigmatizar al pobre, al excluido", ha reclamado Capitanich, pidiendo "respeto hacia el otro".
La propia presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, hizo referencia indirectamente a la situación de inseguridad, después de que en las dos últimas semanas se hayan producido una decena de casos en los que vecinos han atrapado a presuntos ladrones y les han dado una paliza, provocando en uno de los casos la muerte.
"Dejemos de lado todas las voces que convocan a 'la noche de los cristales (rotos)' en la Argentina", reclamó Fernández, advirtiendo de que "la violencia engendra violencia, que se espiraliza".
Eugenio Zaffaroni, uno de los jueces de la Corte Suprema de Justicia, Eugenio Zaffaroni, ha dejado claro que "no se trata de ningún ajusticiamiento, se trata de un homicidio calificado que el artículo 80 del Código Penal establece que tiene una pena de 30 años llamada perpetua en nuestro texto vigente".
"Esto no es legítima defensa, se trata de homicidio calificado, doblemente calificado: por alevosía y por ensañamiento", ha subrayado. "Una cosa es detener al sujeto y otra es matar a alguien a patadas", ha recalcado, en declaraciones a una radio argentina.