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El Gobierno sudanés expulsa a una española y una italiana que trabajan para la OIM en Darfur

El presidente sudanés, Omar al Bachir. EFE/Archivotelecinco.es
El Gobierno de Sudán ordenó hoy la expulsión de una española y de una italiana que trabajan en Darfur para la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), reveló a Efe una fuente diplomática de la Embajada de España en Jartum.
La fuente explicó telefónicamente que las autoridades sudanesas han dado a la española Carla Martínez y a su colega italiana Laura Palatini un plazo de 72 horas, que se cumple el próximo sábado, para marcharse del país.
Martínez, que vive desde hace un año en Sudán, se encarga de proyectos de la OIM en Darfur, en el oeste del país, aunque reside habitualmente en Jartum, indicó la fuente.
La fuente agregó que la Embajada de España en Sudán está en contacto con Martínez e intenta hablar con las autoridades sudanesas, ya que nadie les ha comunicado oficialmente la decisión.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores sudanés, Moawiya Ozman Jaled, dijo a Efe que "las dos funcionarias llevan a cabo actividades que infringen las labores efectivas de su organización, además de violar flagrantemente el acuerdo firmado entre el Gobierno y la OIM", sin especificar más.
Jaled señaló que Martínez y Palatini "han llegado a ser personas no gratas" y confirmó que se les ha dado un plazo de 72 horas para marcharse.
El anuncio de la expulsión ocurre después de que el pasado día 12 la Corte Penal Internacional (CPI) emitiera una segunda orden de arresto contra el presidente sudanés, Omar al Bachir, que incluye tres cargos de genocidio por los crímenes cometidos en Darfur.
Sobre Al Bachir ya pendía una orden de detención por crímenes de guerra y de lesa humanidad, emitida el 4 de marzo del 2009.
Justo después de esa primera orden, el jefe de Estado sudanés decidió la expulsión de dieciséis organizaciones de ayuda humanitaria que trabajaban en Darfur.
La guerra en esa región sudanesa, que estalló en 2003, ha causado ya unos 300.000 muertos y ha obligado a 2,7 millones de personas a abandonar sus comunidades de origen, según datos de la ONU.