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Gobierno y estudiantes califican de "éxito" la marcha por la educación en Santiago

La marcha que se ha celebrado este martes en la capital chilena, Santiago, en demanda de una educación pública, gratuita y de calidad ha concluido sin apenas disturbios, a diferencia de las anteriores, por lo que tanto los estudiantes como el Gobierno la han calificado de "éxito".
Entre 50.000 y 180.000 personas, según datos de Carabineros y de las organizaciones convocantes, respectivamente, han marchado en la mañana del martes por el centro de Santiago de forma pacífica. "Ha sido una jornada tranquila", ha dicho el jefe de Carabineros de la Región Metropolitana, Luis Valdés.
No obstante, al término de la marcha, alrededor de las 14.00 horas (20.00 horas en España), un grupo de encapuchados ha lanzado piedras a los agentes --hiriendo a 13, dos de ellos de gravedad--, quemado mobiliario urbano y levantado barricadas. Por ello, han sido detenidas 200 personas, entre ellas dos menores de 18 años.
Valdés ha informado de que Carabineros ha recibido varias denuncias por su actuación, a las que ha dado trámite, al tiempo que ha defendido la actuación de los uniformados. "Hemos utilizado la fuerza necesaria, la que la ley nos autoriza", ha aseverado. "No voy a aceptar ninguna acusación contra la institución", ha advertido.
"ÉXITO" ESTUDIANTIL
A pesar de los disturbios, los alumnos han considerado que la marcha ha sido un "éxito". "La multitudinaria asistencia es una clara señal de que el movimiento estudiantil no es una minoría, de que estamos todos juntos avanzando hacia un mismo objetivo", ha dicho el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), Gabriel Boric.
En la misma línea, el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Chile (FEUC), Noam Titelman, ha considerado que esta marcha "marca un punto de inflexión". "Se acabó la fiesta para algunos, ahora empieza la fiesta ciudadana", ha celebrado.
"Hoy hemos visto en la calle pruebas concretas de que no somos una minoría. Tenemos una propuesta y queremos avanzar", ha apuntado, por su parte, el portavoz de la Coordinadora Nacional Estudiantes Secundarios (CoNES), Christopher Sarabia.
Por ello, los estudiantes han pedido "una muestra de humildad" al Gobierno. "Ministro, ahora usted tiene la palabra para terminar de una vez por todas con este teatro de lo absurdo", ha indicado Boric, en alusión al titular de Educación, Harald Beyer.
DIÁLOGO EDUCATIVO
En respuesta, Beyer ha valorado el carácter pacífico de la marcha capitalina, pero ha insistido en que el diálogo sobre la educación chilena debe tener como escenario el Congreso, donde se tramitan los proyectos de ley sobre la materia.
"Ha sido una marcha pacífica y esa es la forma de expresarse en democracia. Ahora volvemos a hablar de educación y no de tomas (ocupaciones), paros (huelgas) y violencia", ha dicho, en declaraciones recogidas por el diario 'El Mercurio'.
No obstante, ha insistido en que si los estudiantes quieren hablar de educación con el Gobierno deberán acudir al Congreso. "Queremos que hagan sus aportes a la discusión de los proyectos de ley. Esta es la forma de avanzar en democracia", ha apuntado.
Además, el ministro ha rechazado que el Gobierno quiera "imponer" sus criterios, tal y como han denunciado los estudiantes, aseverando que el Ejecutivo "está receptivo". "Ya hemos recogido muchas de las demandas que nos han planteado", ha señalado a modo de ejemplo.
Interrogado sobre los centros académicos que siguen ocupados, Beyer ha indicado que "son pocos", aunque ha insistido en que la toma debe concluir "porque provoca daños a la educación pública". En concreto, ha instado a liberar la Casa Central de la Universidad de Chile.
Desde hace un año, estudiantes y profesores chilenos se manifiestan en las principales ciudades del país en demanda de una educación pública, gratuita y de calidad. En respuesta, el Gobierno ha presentado un plan educativo, que no cumple las aspiraciones de alumnos y docentes.