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Otro miembro del Gobierno japonés visita el polémico santuario de Yasukuni

El secretario de Estado para los japoneses secuestrados en Corea del Norte, Keiji Furuya, ha visitado este domingo el polémico santuario de Yasukuni, en Tokio, donde se rinde homenaje a los militares muertos durante las guerras imperialistas de la primera mitad del siglo XX, incluidos varios destacados criminales de guerra, lo que podría provocar una nueva crisis diplomática con las potencias asiáticas vecinas.
Furuya, quien también es el presidente de la Comisión Nacional de Seguridad Pública, ha defendido que "es natural que un ciudadano japonés rinda tributo a los espíritus de quienes sacrificaron sus vidas por el Estado", según recoge la agencia de noticias japonesa Kiodo.
El secretario de Estado ha explicado que su visita ritual a Yasukuni es una opción personal, aunque ha revelado que ha firmado el libro de visitas como "secretario de Estado Keiji Furuya". Entre el lunes y el miércoles se celebran en todo Japón diversos festivales para recordar a los muertos.
El pasado 12 de abril vistió el polémico santuario el ministro de Asuntos Internos y Comunicaciones, Yoshitaka Shindo, lo que provocó la protesta formal de China y Corea del Sur.
El santuario sintoísta de Yasukuni rinde homenaje a los 2,5 millones de muertos japoneses en las guerras de la primera mitad del siglo XX, entre los que se incluye a 14 criminales de guerra ejecutados por sus delitos al final de la Segunda Guerra Mundial. Las visitas de políticos al santuario despiertan aún ampollas en las relaciones de Japón con otros países de la región.