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El Gobierno anuncia la muerte de 50 presuntos terroristas en varios bombardeos en Anbar

El Ministerio de Defensa de Irak ha anunciado este miércoles que la aviación del Ejército ha matado a un total de 50 presuntos terroristas en varios bombardeos ejecutados durante la jornada en la provincia de Anbar (oeste), según ha informado la agencia iraquí de noticias NINA.
Horas antes, el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, había defendido que ha llegado el momento de expulsar a los milicianos vinculados a la organización terrorista Al Qaeda de la ciudad de Faluya, si bien no puso una fecha para un eventual asalto militar.
El Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS), un grupo vinculado a Al Qaeda y que también está activo en el conflicto sirio, se hizo con el control de Faluya con apoyo de otros grupos suníes el pasado 1 de enero.
El Ejército y las fuerzas de seguridad han establecido un cordón en torno a la ciudad, 50 kilómetros al oeste de Bagdad, y han mantenido enfrentamientos esporádicos con los insurgentes en su interior, pero Al Maliki ha defendido que deben ser los líderes comunitarios y tribales los que consigan que el ISIS se retire, para evitar un baño de sangre.
La salida de las tropas estadounidenses del país y el conflicto en Siria, con fuertes connotaciones sectarias, ha exacerbado las tensiones entre la comunidad suní y el Ejecutivo de Nuri Al Maliki, que tienen como puntos de fricción un sistema judicial que discrimina sistemáticamente a los suníes y la exclusión de esta comunidad de los altos cargos de la Administración iraquí.
No en vano, los enfrentamientos violentos con tintes sectarios entre la minoría suní y la dominante comunidad chií ya eran una tónica habitual, reminiscencia de los años de guerra en Irak tras la ocupación estadounidense --especialmente entre los años 2006 y 2007--.
Los levantamientos populares contra el Gobierno, asimismo, encontraron su germen en la ola de levantamientos de 2011 en Oriente Próximo y el norte de África, conocida como la 'Primavera Árabe', que empujó a los suníes a rebelarse pacíficamente contra Al Maliki.