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HRW denuncia que Francia y Estados Unidos apoyaron a la dictadura de Hissene Habré en Chad

Estados Unidos y Francia apoyaron durante su mandato al dictador chadiano Hissene Habré, condenado a cadena perpetua por crímenes de guerra y contra la Humanidad, según ha denunciado la ONG Human Rights Watch (HRW) en varios informes publicados este lunes.
Los documentos 'Habilitar a un dictador: Estados Unidos y Hissene Habré entre 1982 y 1990' y 'Apoyado por Francia, condenado por África' describen cómo Francia, y especialmente Estados Unidos, jugaron un papel fundamental en la carrera política de Habré, a pesar de su terrible reputación.
HRW ha señalado que tanto Estados Unidos como Francia ofrecieron su ayuda a Habré a pesar de que estuviera llevando a cabo violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos. Ambos países vieron en Habré la oportunidad de frenar el expansionismo del libio Muamar Gadafi, cuyas fuerzas de seguridad ocuparon el norte de Chad.
"Estados Unidos y Francia estaban al tanto del terrible historial de Habré y aún así continuaron apoyándolo a lo largo de su mandato", ha explicado Reed Brody, asesor de HRW. "Ambos países deberían examinar ahora cómo y por qué han apoyado a un hombre condenado por crímenes contra la Humanidad", ha añadido Brody.
Habré fue condenado por un tribunal especial africano establecido en Senegal a cadena perpetua por crímenes de guerra, tortura y por delitos sexuales. El veredicto fue emitido después de dos décadas de insistencia y trabajo por parte de las víctimas. Según HRW, tanto Estados Unidos como Francia deben abrir investigaciones oficiales para determinar qué autoridades estaban al tanto de los crímenes y si se tomaron medidas para mitigar esas acciones.
El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, indicó que el punto de referencia establecido por Habré suponía "una oportunidad para Estados Unidos de aprender del pasado en Chad". Según HRW, el mandato de Habré estuvo marcado por las atrocidades, lo que incluye casos de limpieza étnica. Los archivos de la Dirección de la Documentación de la Seguridad del país (DDS), recuperados por la ONG, muestran los nombres de 1.208 personas que murieron o fueron asesinadas mientras estaban detenidas y de 12.321 víctimas de violaciones de los Derechos Humanos.
Bajo el mandato del presidente Ronald Reagan, Estados Unidos ofreció ayuda entre 1981 y 1982 a las fuerzas rebeldes de Habré para ayudarle en la lucha contra el entonces presidente, Goukouni Oueddeim, así como millones de dólares en ayuda militar. Según HRW, no se puede demostrar una implicación directa de Estados Unidos en los crímenes llevados a cabo a nivel internacional.
Algunos documentos recuperados por la ONG muestran que un funcionario de la Embajada de Estados Unidos en el país, al que los chadianos consideraban la "unión" con el DDS, visitó la sede de la Dirección de Documentación, que incluía una sala de tortura, cuando más cruenta era la lucha contra la etnia zaghawa.
Estados Unidos también usó una base secreta en Chad para crear y entrenar a un pequeño ejército anti Gadafi integrado por militares libios capturados, según los informes. El líder de este contraejército era Jalifa Haftar, que lidera ahora el Ejército de Liberación Nacional Libio que controla la mayor parte del este de Libia.
Según la ONG, a pesar del secuestro de la antropóloga francesa Françoise Claustre a manos de las fuerzas de seguridad de Habré en 1974 y el asesinato del capitán Pierre Galopin, que acudió a Chad para negociar su liberación, Francia también ofreció apoyo logístico, armamentístico e informativo al dictador, lo que le sirvió de ayuda para llevar a cabo operaciones militares contra las fuerzas libias.
Todos los departamentos del Ejército de Chad tenían un consejero francés, según HRW. El servicio de Inteligencia de Francia y el Ejército francés entrenaron a militares y funcionarios de la DDS. El Gobierno francés envió en 1983 unos 30 mercenarios a defender a Habré durante el enfrentamiento contra las diferentes facciones libias y chadianas.
Los mercenarios lucharon junto las tropas del Ejército de Chad en la batalla de Faya Largeau, donde los militares cometieron graves abusos. Poco después, Francia puso en marcha la Operación Manta, la mayor desde la guerra de Argelia, y los aviones franceses fueron utilizados en numerosas ocasiones para transportar prisioneros.
La Administración del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha apoyado a las víctimas en su campaña por la justicia. Obama resaltó en una reunión con el presidente senegalés, Macky Sall, el papel de Senegal en la lucha para procesar a Habré. En abril de 2016, después de que el veredicto se hiciera público, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Samantha Power, se reunió en Chad con las víctimas y sus abogados y elogió sus esfuerzos. Según HRW, el Gobierno de Estados Unidos y Francia contribuyeron al presupuesto del tribunal con 1 millón de dólares (900.000 euros) y 300.000 euros respectivamente.