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HRW acusa a Kiev de utilizar bombas de racimo en sus bombardeos sobre Donetsk

La organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW) ha acusado este martes al Gobierno de Ucrania de utilizar bombas de racimo en sus bombardeos contra zonas pobladas en la localidad de Donetsk a principios del mes de octubre.
"El uso de bombas de racimo en zonas pobladas viola las leyes de la guerra debido a la naturaleza indiscriminada del arma, y podría equivaler a crímenes de guerra", ha manifestado el grupo a través de un comunicado.
En el mismo, ha asegurado haber documentado el uso generalizado de este tipo de armas en los combates entre las tropas gubernamentales y los rebeldes prorrusos en más de una decena de localizaciones urbanas y rurales.
"Pese a que no ha sido posible determinar de manera concluyente la responsabilidad de muchos de los ataques, las pruebas apuntan a las fuerzas gubernamentales como responsables en varios ataques en Donetsk", ha agregado.
Asimismo, ha recordado que un trabajador del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) falleció el 2 de octubre durante un ataque contra la ciudad en el que se utilizó este tipo de armamento.
"Es sorprendente ver un arma que en la mayoría de los países está prohibido siendo usado de forma tan habitual en el este de Ucrania", ha dicho Mark Hiznay, investigador sobre armas de HRW. "Las autoridades ucranianas se han de comprometer inmediatamente a no usar las bombas de racimo y unirse al tratado que prohíbe su uso", ha agregado.
Las bombas de racimo contienen entre decenas y cientos de municiones menores que se esparcen de forma indiscriminada en una zona de tamaño similar a un campo de fútbol, estallando generalmente al impactar contra el suelo. Sin embargo, muchas de ellas no estallar, convirtiéndose en minas antipersona.
En los doce incidentes documentados por HRW, estas municiones mataron al menos a seis personas e hirieron a varias decenas, si bien la organización ha reconocido que la cifra de víctimas puede ser superior.
Hasta el momento, el Gobierno ucraniano no ha confirmado ni negado haber utilizado este tipo de armamento en el este del país, pese a lo cual la organización no gubernamental ha reclamado que se abra una investigación para esclarecer los incidentes.
Por último, HRW ha pedido a Rusia que se comprometa a no usar estas municiones y a integrarse en el tratado que prohíbe su utilización.