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HRW considera "una vergüenza" que Sharon haya muerto sin ser juzgado por sus crímenes

La organización pro Derechos Humanos Human Rigths Watch ha calificado de "vergüenza" que el ex primer ministro israelí Ariel Sharon haya muerto sin haber sido procesado por crímenes de guerra y contra la Humanidad como la masacre de Sabra y Shatila o el crecimiento de las colonias judías en Cisjordania durante su mandato.
"Es una vergüenza que Sharon se vaya a la tumba sin que se haga justicia por su responsabilidad en Sabra y Shatila y otros abusos", ha afirmado la directora para Oriente Próximo y el norte de África de HRW, Sarah Leah Witson, en un comunicado oficial del grupo. "Su muerte es otro amargo recordatorio de los años de virtual impunidad ante violaciones de los Derechos Humanos que no han aportado nada para acercar la paz palestino-israelí", ha añadido.
HRW recuerda que en 1982 en Sabra y Shatila fueron asesinados "cientos, quizás miles" de refugiados palestinos por las milicias cristianas enviadas directamente por Sharon. Por aquel entonces, Sharon era ministro de Defensa y el Ejército israelí ocupaba el sur y el centro de Líbano.
Una investigación de las propias autoridades israelíes determinó que Sharon tuvo una "responsabilidad personal" en la masacre y que ordenó el envío de las milicias cristianas a los campos de refugiados a sabiendas de que perpetrarían la matanza. Israel reconoce entre 700 y 800 muertos, incluidos bebés, niños, embarazadas y ancianos. Algunos cuerpos fueron mutilados.
Sin embargo, "las autoridades judiciales israelíes nunca abrieron una investigación penal para determinar si Sharon y otros altos cargos militares tenían responsabilidad criminal", recuerda HRW.
Además, HRW destaca que durante el mandato de Sharon como primer ministro, entre 2001 y 2006, ordenó la evacuación de los aproximadamente 8.000 colonos judíos que vivían en la Franja de Gaza, pero el balance global de las colonias refleja un incremento de 388.000 a 461.000 colonos durante su gobierno. "La transferencia de civiles a un territorio ocupado por parte de una potencia ocupante supone una grave violación de las convenciones de Ginebra y, potencialmente, un crimen de guerra", denuncia el grupo.
Por último, HRW recuerda que en 2002, también durante su gobierno, se aprobó la construcción del muro de separación que rodea Cisjordania y construido principalmente sobre terrenos palestinos y que durante sus años en el gobierno el Ejército israelí mató a más de 1.430 civiles palestinos y que 640 civiles israelíes fallecieron, según los datos de la ONG israelí B'Tselem.
"La muerte de Sharon sin haber sido juzgado magnifica la tragedia de las miles de víctimas", concluye Whitson.