Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El ministro de Justicia alemán supedita que se recobre la "confianza perdida" con EEUU a un pacto de no espionaje

El ministro de Justicia de Alemania, Heiko Maas, supedita que se recobre la "confianza perdida" con Estados Unidos a raíz del escándalo del espionaje de las comunicaciones de la canciller Angela Merkel a un "acuerdo de no espionaje" que proteja las comunicaciones de los ciudadanos alemanes.
En una entrevista concedida al periódico germano 'Bild am Sonntag', Maas recalca que "solo cuando hayamos firmado un acuerdo legalmente vinculante que proteja los datos de todos los ciudadanos podremos recuperar la confianza perdida" con las autoridades estadounidenses.
Para Maas, el asunto de la vigilancia de las comunicaciones realizada por la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA) no ha concluido y "no da por perdido, al menos por ahora" la firma de un acuerdo bilateral de "no espionaje".
"Debemos dejar las cosas tal y como están a fin de proteger mejor a nuestros ciudadanos de las garras de los servicios secretos" estadounidenses, ha apuntado el ministro de Justicia germano.
"El presidente (Barack) Obama ya ha dado los primeros pasos. La NSA ya no puede recopilar datos sin ningún tipo de control", ha destacado Maas, que ha señalado que "hay indicios" de que los datos recopilados por las agencias de Inteligencia de Estados Unidos "no contribuyen de modo alguno a la seguridad contra los ataques terroristas".
El Gobierno alemán impulsó un "acuerdo de no espionaje" en el seno de la Unión Europea y en Naciones Unidas, de la mano de Brasil, a raíz de la publicación de documentos de la NSA, filtrados por el extécnico de la CIA Edward Snowden, que prueban que la agencia de Inteligencia estadounidense espió a líderes de más de una treintena de países.