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Llegan a Recife los restos del fuselaje del Airbus

Imagen del momento en que son descargados en el aeropierto de Recife algunos de los cadáveres recuperados tras el accidente de un Airbus de Air France. Foto: APtelecinco.es
Los especialistas franceses responsables de la investigación de las causas del accidente han recibido los restos de la aeronave recuperados por las autoridades brasileñas. Entre ellos hay una pieza metálica de 14 metros de altura que al parecer forma parte de la cola del aparato.
Pedazos de fuselaje del avión, revestimientos internos -como la puerta de un baño- y hasta equipajes de los pasajeros llegaron a Recife a bordo de la fragata "Constitución", uno de los cinco navíos de la Marina brasileña.
Pese a que Brasil comanda las operaciones de búsqueda de los restos del avión y de los cuerpos de las víctimas, la investigación es responsabilidad de la Oficina francesa de Análisis e Investigaciones (BEA), algunos de cuyos especialistas están en Recife desde hace varios días.
Estos expertos decidirán si el análisis de los restos en Brasil es suficiente para avanzar en las investigaciones o si algunas piezas tienen que ser enviadas a Francia.
Las Fuerzas Armadas brasileñas, que el viernes ya presentaron en Recife cerca de 40 restos y objetos de pequeño tamaño recuperados, admiten que los hallazgos son pocos.
Las hipótesis
Según la opinión que ha trascendido de los expertos, la aeronave se desintegró en el aire antes de caer. Así lo recoge el diario 'O Estado de Sao Paulo'.
"No hay ninguna evidencia de fuego o explosión. Hay más posibilidades de que el avión se haya partido en el aire", ha dicho un ingeniero aeronáutico consultado por el diario.  Por el estado en que se encontró el estabilizador del avión, una valija, algunos asientos de la tripulación y máscaras de oxígeno, que están prácticamente intactos, se mantiene la teoría de la desintegración en el aire.
El estado de los cuerpos abunda en este sentido. Según el citado rotativo, han llegado a tierra desvestidos (la ropa le había sido arrancada por la fuerza del viento) y sin rastro de quemaduras lo que ha hecho descartar que el avión explotase en vuelo.
Al parecer casi todos presentaban múltiples fracturas en los miembros superiores e inferiores y en la región de la cadera. Esto indicaría que la muerte de las víctimas fue por politraumatismo provocado por el choque con el agua a alta velocidad. No hay rasatro de que ninguno muriese por ahogo.
Los cuerpos han aparecido en zdos zonas separadas entre sí por 85 kilómetros. Según los expertos, si el avión hubiese caido entero los cuerpos no estarían tan alejados incluso habiendo estado a la deriva.
La velocidad, la principal hipótesis
Las hipótesis que se han lanzado en prensa sobre las causas del accidente han sido hasta ahora rechazadas por la compañía. Según ha recogido la prensa francesa la fractura en vuelo puede estar causada por una velocidad superior a la soportada por la estructura. Cuando eso sucede aparecen fisuras en el fuselaje que se transforman en agujeros, se despresuriza el avión y acaban partiéndose.
Esa misma prensa apuntaba  a posibles fallos en los sensores de velocidad modelo Pitot. 
Los familiares, desesperados
El diario local "O Estado de Sao Paulo" ha hablado con los familiares que se han declarado desesperados y ansiosos. Han pedido que les sean mostrado los cuerpos para que ellos los identifiquen pero las autoridades se han negado. Se justifican asegurando que esa visita no sería conveniente en este momento. Ni siquiera les conceden la posibilidad de llevarse los cuerpos una vez identificados. Para eso no hay un plazo.
La impresión es que la identificación será un proceso largo. Tampoco les han sido entregados los objetos personales. La policía asegura que son pruebas materiales y que no pueden ser manoseadas para que no sean contaminadas. El mal tiempo en la zona del océano Atlántico en donde se cree que cayó el avión de Air France hace trece días con 228 personas a bordo ha frustrado de nuevo la búsqueda de más víctimas y de restos del aparato.
Los militares brasileños han admitido las dificultades de recuperar los 178 cuerpos que aún no han sido hallados y a partir del próximo miércoles evaluarán la posibilidad de suspender los trabajos.
Los cuerpos retirados del mar son trasladados inicialmente a Fernando de Noronha, a unos 700 kilómetros del lugar del accidente, donde son catalogados y sometidos a pruebas iniciales, como la recogida de huellas dactilares y la extracción de tejidos para posibles pruebas genéticas.
Posteriormente, los cadáveres son trasladados a Recife en avión para las tareas de identificación. En las últimas horas han llegado 21 cuerpos.     LA