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Marina Silva critica las alianzas políticas "inadecuadas" en su primer acto de campaña como candidata del PSB

La candidata del Partido Socialista Brasileño (PSB) a la Presidencia, Marina Silva, nombrada tras el repentino fallecimiento de Eduardo Campos, ha realizado este sábado su primer acto de campaña electoral, en el que ha rechazado la creación de alianzas políticas "inadecuadas" para alcanzar el poder.
Silva ha caminado por las calles del popular barrio de Casa Amarela, en la ciudad de Recife, entre numerosos carteles en los que todavía aparece la imagen de Eduardo Campos como candidato y su nombre como candidata a la vicepresidencia, según ha informado el diario brasileño 'O Globo'.
Posteriormente la candidata del PSB, que ha irrumpido con fuerza en los sondeos electorales tras su inminente nombramiento, ha realizado un mitin en el que ha asegurado que Brasil no necesita un "gerente", término con el que se suele hacer referencia a la actual mandataria y contrincante, Dilma Rousseff.
"El gerente tiene que tener argumentos", ha afirmado Silva, que ha defendido la necesidad de una "visión estratégica". "Cuando se tiene la visión estratégica, se sabe elegir a los mejores gestores", ha defendido la candidata, que podría batirse con Rousseff en una segunda vuelta de los comicios.
Silva también ha abordado la creación de alianzas políticas para alcanzar el poder. Pese a que ha asegurado que no las critica, ha hecho referencia a la existencia de "alianzas inadecuadas", ante lo que ha prometido que si finalmente es elegida como presidenta, gobernará con los "hombres y mujeres de bien" del Congreso.
DE 'NÚMERO DOS' A CANDIDATA
Silva, de 56 años, figuraba como 'número dos' de la candidatura de Eduardo Campos, pero tras su inesperada muerte en un accidente aéreo se ha visto catapultada de nuevo a la primera línea política. La exministra de Luiz Inácio Lula da Silva ya intentó alcanzar la jefatura de Estado en el año 2010, cuando bajo una bandera ecologista obtuvo el 19,3 por ciento de los votos.
La exministra tiene menos de 50 días para convencer a la ciudadanía de que voten por una mujer de religión evangélica nacida en la pobreza, una hija de campesinos recolectores de caucho que aprendió a leer a los 16 años.
Los sondeos, sin embargo, parecen dar la razón a esta antigua ministra de Medio Ambiente a la que muchos han descrito como una antisistema. Un sondeo difundido el lunes por Datafolha concedía a Silva el 21 por ciento de los votos en la primera vuelta del 5 de octubre, un punto por encima del candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Aecio Neves, y 15 por debajo de Rousseff.