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Muere un niño tras la explosión de una bomba en el sureste de Turquía

Al menos un niño ha muerto y otros tres han resultado heridos este domingo tras explotar una bomba en la localidad turca de Silopi, ubicada en la provincia de Sirnak (sureste), según han informado fuentes de seguridad.
Estas mismas fuentes, citadas por la agencia turca de noticias Anatolia, han señalado que el artefacto habría sido colocado por el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), que no se ha pronunciado sobre el suceso.
El Ejército de Turquía cifró la semana pasada en 4.571 los milicianos del PKK muertos en operaciones de seguridad desde el fin del alto el fuego, agregando que otros 695 miembros del grupo han resultado heridos en este periodo de tiempo, mientras que 761 han sido capturados y otros 641 se han entregado a las autoridades.
En julio de 2015 se rompió el alto el fuego pactado por el PKK --catalogado como grupo terrorista por Turquía y sus aliados occidentales-- y el Gobierno en el marco de unas negociaciones de paz que pretendían cerrar un conflicto que se ha cobrado más de 40.000 vidas desde que estalló, en 1984. El alto el fuego estuvo en vigor dos años.
A finales de abril, el alto cargo del PKK Cemil Bayik, uno de los fundadores de la formación, aseguró que el grupo está dispuesto a incrementar su lucha contra Turquía, acusando a Ankara de intentar forzar al grupo a rendirse.
Pese a ello, manifestó que la lucha de los kurdos "sólo puede resolverse a través de las negociaciones", recalcando que las mismas únicamente pueden tener lugar "si el Estado kurdo abandona sus políticas genocidas".