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Níger afirma que su Embajada en Trípoli ha sido rodeada por "milicianos descontrolados"

El Ministerio de Exteriores de Níger ha anunciado este martes que la embajada del país en la capital de Libia, Trípoli, se encuentra "rodeada" por milicianos y que tanto el embajador como varias personas de nacionalidad nigerina están "confinadas" en su interior.
"El ministerio informa de que el lunes tuvo lugar un incidente rarísimo y gravísimo tras ser rodeada la Embajada de Níger en Trípoli y el secuestro (en su interior) de personal diplomático, entre ellos el embajador y varios nigerinos que estaban realizando asuntos consulares", ha dicho.
"Estos actos han sido llevados a cabo por un grupo de milicianos descontrolados en respuesta al inicio de los trabajados del encargado de negocios libio en Niamey, quien fue designado formalmente por las autoridades competentes", ha agregado, según ha informado el diario nigerino 'Le Sahel'.
En su comunicado, el ministerio ha recalcado que "no ha habido violación alguna de las instalaciones y no se han registrado episodios de violencia física o verbal contra el personal diplomático". Por último, ha asegurado haber aceptado las excusas formuladas por las autoridades libias a causa del incidente.
El débil Gobierno central y el escasamente equipado Ejército no han podido hacer frente a las facciones armadas, que luchan por la legitimidad y por conseguir su cuota de poder tras la caída del Gobierno del líder Muamar Gadafi, capturado y ejecutado en octubre de 2011.
El enviado especial de Naciones Unidas a Libia, el español Bernardino León, ha advertido este mismo martes de que el país está "muy cerca del punto de no retorno", en alusión a la crisis de seguridad que vive la nación norteafricana.
El mes pasado, León lanzó una iniciativa para sentar a las partes en conflicto a una mesa de negociaciones con la prioridad de acordar un alto el fuego que permita el inicio de un diálogo político.
Gracias a ello, el Parlamento y los representantes de Misrata, de donde es una de las principales milicias que desafía a las autoridades libias, han comenzado un diálogo, pero las fuentes diplomáticas advierten de que sin la presencia de los grupos armados cualquier acuerdo podría quedar en papel mojado.
De momento, las milicias de Misrata y las rivales de Zintan no forman parte de este diálogo y siguen enfrentándose por el control de la capital libia, Trípoli, de donde el Gobierno y el Parlamento tuvieron que salir el pasado mes de agosto rumbo a Tobruk por la intensidad de los combates.
Así las cosas, Libia tiene dos gobiernos y dos parlamentos, aunque solo unos reconocidos internacionalmente, y una guerra abierta en Trípoli y Benghazi, además de en otras ciudades menores, lo que amenaza con arrastrar al país a una nueva guerra civil.