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La ONU pide a Crimea que desmantele sus milicias y a Kiev que incluya a las minorías en la toma de decisiones

Pillay critica las condiciones en que se desarrolló el referéndum en la península y pide frenar la "incitación al odio"
La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha reclamado a las autoridades de Crimea que "desarmen y desmantelen" las unidades paramilitares desplegadas en la península y ha exigido al Gobierno de Kiev que incluya a las "minorías" en "todos los niveles" de la toma de decisiones.
En un informe que analiza los acontecimientos en Ucrania desde noviembre de 2013 hasta principios de abril, la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas hace un llamamiento para frenar la escalada de tensión y "la desinformación, la propaganda y la incitación al odio".
"Es crítico para el Gobierno que priorice el respeto a la diversidad, la integración y la participación igualitaria de todos, incluidas las minorías, en la vida política", ha afirmado Pillay, en un comunicado difundido por Naciones Unidas.
En su opinión, los hechos "sobre el terreno" demuestran que es necesario "reducir el riesgo" que entrañan las "narrativas completamente diferentes" para lograr "fines políticos". "Las personas necesitan un punto de vista fiable para contrarrestar lo que ha sido una desinformación generalizada y también el discurso que busca incitar al odio por motivos raciales, de nacionalidad o religiosos", ha asegurado.
El análisis de la oficina que dirige Pillay está basado en el trabajo de dos misiones enviadas a Ucrania por el secretario general adjunto de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Ivan Simonovic, desde el 15 de marzo y estudia los acontecimientos sucedidos hasta el 2 de abril.
El documento expone algunos paralelismos entre lo sucedido en Crimea y lo que pueda ocurrir en el este de Ucrania, donde los manifestantes prorrusos están protagonizando incidentes separatistas. "En el este de Ucrania, donde reside un amplia minoría rusa, la situación continúa siendo particularmente tensa", asegura.
El informe hace hincapié en la necesidad de tomar medidas para fomentar la "confianza" entre el Gobierno ucraniano y "el pueblo" y entre las "diferentes comunidades" para que todos los ciudadanos sepan que sus preocupaciones serán abordadas.
También advierte de que "el excesivo empleo de la fuerza" por parte de las tropas de intervención especial, las Berkut, llevó a la "radicalización" del movimiento de protesta contra el Gobierno de Viktor Yanukovich en la plaza de la Independencia de Kiev (Maidán). "Las violaciones de Derechos Humanos relacionados con las manifestaciones de Maidán deberían ser investigadas para garantizar que los autores son llevados ante la justicia", subraya el informe.
La Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos ha asegurado que la información que ha recopilado señala que han muerto 121 personas entre diciembre de 2013 y febrero de 2014 y que "la mayoría" de los actos de "agresiones graves, torturas y trato inhumano, cruel y degradante" han sido "atribuidas" a las Berkut.
Sobre el referéndum de independencia de Crimea para su anexión a Rusia celebrado el 16 de marzo, la Oficina de Pillay ha recordado que la Asamblea General de Naciones Unidas determinó que "no tiene validez" y ha manifestado su preocupación por las limitaciones aplicadas en la península a los derechos a la libertad de expresión y de reunión, entre otras libertades fundamentales.
La Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos ha subrayado que la presencia de "paramilitares" y los "grupos de autodefensa" no llevó a un clima en el que los votantes "pudieran ejercer su derecho al sufragio en la consulta "libremente" y ha recordado que recibió muchas denuncias de "fraude" electoral.
"Varias medidas adoptadas en Crimea son muy preocupantes desde el punto de vista de los Derechos Humanos", sostiene el informe de la agencia de Naciones Unidas. Entre las iniciativas preocupantes, ha mencionado la introducción de la nacionalidad rusa porque ha colocado en una difícil situación a los que optan por seguir con la ucraniana.
"La situación actual también genera preocupación por los terrenos y sus propietarios, los salarios, las pensiones, el sistema de salud, los derechos laborales, la educación y el acceso a la justicia" en Crimea, advierte el documento.
La oficina de Pillay ha dejado claro que las autoridades de Crimea tienen que "condenar públicamente" todos los "ataques" y el "acoso" a los defensores de los Derechos Humanos, los periodistas y a "cualquier miembro de la oposición política.
El informe de la agencia de Naciones Unidas admite que ha habido "algunos ataques" contra la "comunidad étnica rusa" pero no son "ni sistemáticos ni generalizados". "Lo que está claro en nuestras conclusiones es que hay una urgente necesidad de garantizar el estado de derecho y los Derechos Humanos en ucrania y, por tanto, garantizar el respeto de los Derechos Humanos para todos, incluidas las minorías", ha afirmado Pillay.
RECOMENDACIONES PARA LOS GOBIERNOS DE UCRANIA Y CRIMEA
En el capítulo de recomendaciones, la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos reclama al Gobierno de Ucrania que "garantice" que todos los autores de violaciones de Derechos Humanos son llevados ante la justicia, que defienda la "inclusividad" y la "participación igualitaria" en la vida política, que impida la manipulación de los medios de comunicación, combata "la intolerancia y el terrorismo" y erradique la corrupción.
A las autoridades de Crimea, la oficina que dirige Pillay le exige que "resuelva" los casos de desaparecidos, garantice el acceso a los centros de detención, proteja los derechos de las personas afectadas por la anexión a Rusia e investigue las acusaciones sobre manipulación mediática e incitación al odio.