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Park promete medidas "más duras" contra Corea del Norte tras sus últimos ensayos

La presidenta de Corea del Sur, Park Geun Hye, ha prometido este martes medidas "más duras" contra Corea del Norte tras sus ensayos nuclear y balístico, advirtiendo de que Pyongyang podría desplegar misiles nucleares.
"Debemos movilizar todos los medios posibles para solucionar el problema nuclear en Corea del Norte", ha dicho durante una comparecencia televisada ante el Parlamento, según ha informado la agencia surcoreana de noticias Yonhap.
En este sentido, ha defendido que el endurecimiento de las medidas contra Pyongyang deben llevar a las autoridades norcoreanas a darse cuenta de que su programa nuclear "sólo acelerará su colapso, no a garantizar su supervivencia".
Las palabras de la presidenta surcoreana han tenido lugar apenas un día después de que la agencia estatal norcoreana, KCNA, indicara que el líder del país, Kim Jong Un, ha abogado por el lanzamiento de nuevos satélites pese a las críticas de la comunidad internacional.
Por último, Park ha asegurado que parte de los sueldos pagados en el complejo industrial de Kaesong, uno de los pocos ejemplos de cooperación entre ambos países, han sido desviados por la cúpula norcoreana.
Seúl anunció la semana pasada su decisión de cerrar el complejo en respuesta a los ensayos norcoreanos, tras lo que Pyongyang advirtió de que las acciones de Corea del Sur equivalían a una "declaración de guerra".
Pyongyang considera que los argumentos de Seúl para el cierre de Kaesong, cuya apertura se acordó hace una década en el marco de un tímido acercamiento entre los dos países, son un "pretexto" y obedecen en realidad a su "servilismo" hacia Estados Unidos.
Hasta ahora, 124 empresas surcoreanas, en su mayoría pymes, estaban presentes en este polígono industrial, inaugurado en 2004 y en el que trabajan más de 54.000 trabajadores norcoreanos.
Según la agencia surcoreana Yonhap, este complejo es la principal fuente de ingresos para Pyongyang, por lo que la suspensión de las actividades supondrá cortar la única fuente oficial de divisas para el régimen norcoreano.
Kaesong había sido reconocido como una excepción en las sanciones impuestas por Seúl contra Pyongyang en represalia por el hundimiento del buque militar surcoreano Cheonan en 2010.
En abril de 2013, Pyongyang cerró el complejo durante unos cuatro meses, esgrimiento tensiones elevadas por unas maniobras entre Seúl y Washington. Cuando reanudó sus operaciones, las dos Coreas acordaron no volver a cerrarlo "bajo ninguna circunstancia".