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La Policía dispersa una protesta en conmemoración del asesinato de tres activistas kurdas en París

Las fuerzas de seguridad turcas han dispersado este jueves con gases lacrimógenos una manifestación celebrada en la localidad de Estambul para conmemorar el asesinato de tres activistas políticas kurdas en París, entre ellas una de las cofundadoras del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).
Alrededor de 500 personas se han concentrado en la plaza Galatasaray para conmemorar el asesinato, que tuvo lugar en la fase inicial del proceso de paz entre el Gobierno y la formación kurda, según ha informado el diario turco 'Hurriyet'.
El hecho de que entre las fallecidas estuvieran Sakine Cansiz, una de las fundadoras del PKK, y Fidan Dogan, representante del Congreso Nacional del Kurdistán (KNK, con sede en Bruselas), hizo temer por el futuro del proceso. La tercera asesinada fue la joven activista Leyla Soylemez.
Los participantes en la protesta, entre los que se encontraba la vicepresidenta del Partido Democrático del Pueblo (HDP), Sebahat Tuncel, ha colocado varias imágenes de las activistas asesinadas y ha coreado eslóganes en favor del esclarecimiento del suceso.
Posteriormente, la Policía, que ha rechazado una petición de los manifestantes para marchar hacia el consulado francés, ubicado en la misma avenida que la plaza, ha lanzado gases lacrimógenos contra los presentes después de que éstos se negaran a abandonar el lugar tras leer un comunicado.
"No pongáis barricadas frente a las mujeres o frente a la resolución del asunto kurdo. Ponedlas frente a los que intentan obstruir la paz", ha dicho Tuncel, quien ha agregado que la única intención de los manifestantes era colocar un lazo negro frente al consulado francés.
"En lugar de resolver (el asesinato), intervienen contra los que protestan contra él. Esta postura demuestra cómo Turquía defiende a los asesinos", ha valorado la vicepresidenta del HDP.
EL PROCESO DE PAZ
Las conversaciones de paz entre el PKK y el Gobierno turco comenzaron en octubre con el objetivo de dar fin al conflicto que ha provocado más de 40.000 muertos en tres décadas, y que ha detenido el crecimiento de la región del sudeste de Turquía, de mayoría kurda.
El proceso de paz se ha convertido en una urgencia adicional para Turquía después de que las milicias kurdas comenzaran a luchar en la guerra civil del país vecino, en busca de una mayor autonomía en diferentes partes del norte de Siria, junto a la frontera.
Ankara teme que la violencia en sus intentos de conseguir una mayor autonomía puedan envalentonar al PKK en suelo turco, y acaben poniendo en peligro el proceso de paz.
Los líderes kurdos han hecho un llamamiento al Gobierno turco para llevar a cabo las reformas previstas en las conversaciones de paz con el líder del PKK, Abdulá Ocalan. Sin embargo, Ankara ha asegurado que para cumplir su parte del trato, los kurdos tienen que acelerar la retirada de su tropas del norte de Irak.
Estas reformas incluyen pasos para impulsar los derechos de la minoría kurda, incluyendo la abolición de la ley antiterrorista bajo la cual miles de kurdos han sido encarcelados por su relación con el PKK. A través de las reformas también podría garantizarse el derecho a recibir una educación en lenguaje kurdo, así como disminuir el número de votos que necesitan los partidos para entrar en el Parlamento.