Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Policías discapacitados terminan un recorrido de 440 kilómetros por los secuestrados

Once miembros de la Policía colombiana y cinco civiles, todos en sillas de ruedas, concluyeron hoy en Bogotá un recorrido de unos 440 kilómetros, en un esfuerzo para pedir la puesta en libertad de los uniformados rehenes de las guerrillas.
Los dieciséis discapacitados, denominados por la prensa "los titanes de la libertad", partieron el pasado 2 de marzo desde Bucaramanga, capital del departamento de Santander, nordeste del país, y recorrieron ese territorio y buena parte de los también departamentos de Boyacá y Cundinamarca.
En su trayecto, los miembros de la llamada "Fraternidad de Personas en Condición de Discapacidad de la Policía Nacional" (Frapón), vencieron el agotamiento físico, el frío, las altas temperaturas y las ampollas en sus manos.
También la lluvia en muchas de las jornadas, o los desperfectos mecánicos de sus sillas, según señalaron fuentes de la institución que los acompañaron en su recorrido.
Los dieciséis "titanes de la libertad" cumplieron la última etapa desde Zipaquirá, unos 50 kilómetros al norte de Bogotá, hasta el Parque de Lourdes en el tradicional barrio de Chapinero de la capital colombiana.
Miles de personas vitorearon a quienes consideran héroes y se sumaron a la exigencia por la libertad de los secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), las dos principales guerrillas del país.
Los integrantes de la Frapón ya habían hecho dos rutas similares, en otras regiones, y las dos, asimismo, concluyeron en Bogotá.
La primera, en 10 etapas fue realizada entre Medellín y Bogotá en un recorrido de 450 kilómetros, del 18 al 27 de febrero de 2008.
Unos meses después, entre el 5 y el 19 de septiembre, también del año pasado, recorrieron unos 480 kilómetros desde Cali (suroeste).
Las FARC mantienen entre centenares de rehenes, a 22 soldados y policías a los que considera canjeables y que pretenden intercambiar por unos 500 guerrilleros presos entre ellos tres extraditados y en cárceles de Estados Unidos.
Algunas organizaciones consideran que las guerrillas colombianas tienen en su poder a unos 300 uniformados más.