Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La Premio Nobel Shirin Ebadi insta a Europa a "dejar de colaborar con las dictaduras de Oriente Próximo"

La activista denuncia que "las guerras en países como Libia o Siria se provocan para facilitar la compraventa de armas"
La abogada y activista iraní Shirin Ebadi ha instado este jueves a Europa a dejar de "suministrar armas a los regímenes de Oriente Próximo" y ha denunciado que "las guerras de las que huyen los refugiados no terminarán si se sigue permitiendo que los dictadores escondan su dinero en bancos occidentales".
"Las guerras en países como Libia o Siria se provocan para facilitar la compraventa de armas. Mediante estas transacciones, dictaduras como la iraquí se ven apoyadas indirectamente por naciones europeas. Si queremos que comiencen las negociaciones de paz y que la crisis de refugiados cese, tenemos que hacer del mundo un lugar pequeño para esos dictadores", ha señalado Ebadi, que ha acusado a países como Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí de "dar intencionadamente la espalda a los refugiados".
"La actitud de estos países es inaceptable. Los refugiados hablan el mismo idioma y tienen la misma religión que la mayoría de la población y, sin embargo, prefieren relegar toda la responsabilidad a Europa y hacer que parezca que este es un continente que va en contra del islam", ha aseverado en su intervención en el evento 'Management & Business Summit' (MABS) 2016 celebrado en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid.
Ebadi, que fue la primera iraní y mujer musulmana en ganar el Premio Nobel de la Paz en 2003, ha manifestado su indignación ante el comportamiento de Arabia Saudí e Irán, que luchan por la estabilidad de la zona y "continúan apoyando a grupos como Hezbolá en Líbano o los huthis en Yemen con el objetivo de hacerse con el liderazgo espiritual de la región".
"El Gobierno iraní lleva tiempo diciendo que quiere exportar su revolución a otros países y ha conseguido que determinados grupos luchen en su nombre. Arabia Saudí, por otro lado, cree tener la última palabra sobre lo que sucede en la zona. Son dos países antidemocráticos con ambiciones políticas expansionistas que violan sistemáticamente los Derechos Humanos", ha añadido Ebadi.
LA ECONOMÍA EUROPEA SE PUEDE BENEFICIAR DE LA ACOGIDA DE REFUGIADOS
Durante su ponencia, la activista ha destacado que, ante el envejecimiento de la población europea, los refugiados podrían desempeñar un papel importante para el desarrollo de la economía, por lo que es necesario que estos "no sean marginados" al llegar a los países de acogida. "Si les dan la bienvenida y les enseñan su lengua y cultura no habrá riesgo alguno de extremismo, y la economía se beneficiaría del trabajo que esos refugiados pudieran desempeñar", ha indicado.
La activista ha destacado, además, la figura del alcalde de Londres, Sadiq Khan, cuya familia emigró de Pakistán en los años 60 para establecerse en la capital británica, y ha exigido que se tomen medidas para facilitar una rápida integración de los refugiados en las sociedades occidentales.
LA SITUACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS EN IRÁN
Ebadi, que fue apartada del cargo de jueza tras la revolución islámica de 1979 y vive ahora en el exilio, ha denunciado que las autoridades de Irán, donde hay unas 100 mujeres feministas encarceladas por el desarrollo de su actividad política, llevan a cabo una "violación sistemática de los Derechos Humanos".
"Irán es el segundo país con mayor número de periodistas en la cárcel y el primero en número de ejecuciones, con una media de tres al día. No hay libertad religiosa. La minoría bahaí, formada por unas 300.000 personas, ha sido privada de cualquier derecho. La actitud del Gobierno sigue siendo opresiva, y las autoridades continúan incluyendo el término 'enemigo' en todos los discursos para hacer creer a la población que existe una amenaza", ha zanjado.