Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Prisión para la madre 'sádica' que se codeaba con las celebridades

Lisa Hayden-Johnson atrajo la atención de los británicos afirmando que su hijo estaba enfermo. Así consiguió entrevistarse con famosos y celebridades como la duquesa de Cornwall o el ex primer ministro Tony Blair. Ahora un juzgado ha descubierto que la "tortura diaria de 24 horas" que aseguraba que sufría su hijo se la infringía ella al someterle a tratamientos médicos que no necesitaba para conseguir publicidad y dinero. Ha sido condenada a tres años y tres meses de cárcel por hacerle creer al niño que estaba enfermo y someterle a tratamientos médicos.
Según indica Telegraph.com, esta madre de dos niños amasó donaciones y regalos de caridad, incluyendo dos cruceros, y consiguió que su hijo recibiera el premio Chile of Courage. La mujer, de 35 años, ha sido sentenciada a tres años y tres meses de prisión después de admitir los cargos de crueldad infantil y de obstrucción a la justicia.
El fiscal Andrew Macfarlane ha indicado que la crueldad a la que sometió a su hijo fue "larga y duradera". Observó que "la acusada organizó, orquestó e infringió malos tratos médicos, psicológicos y fisiológicos en una tortura de 24 horas al día que afectó al niño en todos los aspectos de su joven y vulnerable vida".
"Como resultado de su sádica fabricación de síntomas falsos, la acusada recibió mucha publicidad y atención nacional, incluyendo un encuentro con la realeza y el entonces primer ministro", añade.
Macfarlane señala que Hayden-Johnson describió frecuentemente a su hijo como "el niño más enfermo de Gran Bretaña" y aseguró que su hijo sufría una larga lista de enfermedades incluyendo diabetes, alergias alimentarias, parálisis cerebral, fibrosis quística y disfagia.
Según el fiscal, el niño "nunca sufrió ninguna de estas enfermedades o handicaps y los síntomas indicados por la acusada eran ficticios, inventados por ella". El niño fue consecuentemente objeto de una serie de "intrusiones físicas e intervenciones" durante su tratamiento médico, lo que incluía análisis de sangre y tratamientos intravenosos. Incluso fue alimentado con un tubo y confinado a una silla de ruedas.Macfarlane indicó que el tratamiento médico supuso que el niño fuera "socialmente estigmatizado".
En la habitación del niño, la policía descubrió una cama de hospital, una bomba de alimentación, una máscara de oxígeno y suministros médicos. Según el fiscal, el niño "estaba convencido de que estaba crónica y seriamente enfermo" y añade que "el efecto de todo esto en su psyche es impredecible".