Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Rousseff se presenta como la única con "experiencia y capacidad" para gobernar

La corrupción en Petrobras y la homofobia de uno de los candidatos, protagonistas del debate
La presidenta de Brasil y candidata del Partido de los Trabajadores (PT) a la reelección, Dilma Rousseff, ha sido el principal objetivo de sus oponentes en el último debate televisado, en el que ha subrayado que es la única con "experiencia y capacidad" suficiente para avanzar en las conquistas sociales que ha protagonizado el país en la última década.
La candidata del PT ha hecho bandera de esos logros y ha cuestionado que cualquier otro candidato sea capaz de continuarlos. En un enfrentamiento con la candidata del Partido Socialista de Brasil (PSB) y principal rival, Marina Silva, ha dicho que duda de que pudiera continuar con programas sociales como 'Bolsa Familia' o 'Mi Casa, Mi Vida', porque no los conoce y no ha sido ella quien los ha puesto en marcha.
Silva, por su parte, ha atacado a la presidenta hablando de economía, criticando el crecimiento "pírrico" del 0,9 por ciento y abundando en la necesidad de una reforma tributaria, porque en su opinión, hoy en Brasil, "quien gana menos paga más".
Las dos candidatas también se han enredado en una discusión sobre el papel del Banco Central, otro de los temas recurrentes en lo que va de campaña. Silva quiere dotarlo de más independencia, mientras que Rousseff advierte que eso sería crear "un cuarto poder".
El choque entre las dos candidatas era el más esperado, aunque el debate también ha reflejado el repunte de Aécio Neves (Partido de la Socialdemocracia Brasileña, PSDB) en las encuestas durante los últimos días, pues ha tenido un papel más destacado que en otros encuentros televisados de este tipo.
El candidato liberal ha cuestionado a Rousseff por todos los casos de corrupción y ha intentado desmontar la imagen de 'nueva política' de Silva recordándole, por ejemplo, que ella estaba en el PT cuando estalló el caso 'mensalao'. "Yo salí del PT precisamente para mantener mis convicciones", le ha contestado Silva, consciente de que sus habituales cambios de siglas políticas son aprovechados por sus rivales para mostrarla como una candidata poco fiable.
Si las políticas sociales han ocupado buena parte del tiempo, la corrupción en Petrobras también ha tenido su peso. Ha sido la propia Rousseff la que ha sacado el tema, al asegurar que fue ella quien expulsó al exdirector de abastecimiento de Petrobras Paulo Roberto Costa, condenado por corrupción.
Neves la ha contradicho al remarcar que en el acta del Congreso quedó reflejado que fue Costa quién dimitió por iniciativa propia, pero más tarde Rousseff ha reaccionado leyendo una transcripción que demostraría que fue ella quien le forzó a dimitir.
El debate, retransmitido por la cadena Globo, ha sido el último antes de la cita electoral de este domingo y el más tenso de la campaña. También ha contado con la participación de los candidatos Eduardo Jorge (Partido Verde); Levy Fidelix, del conservador Partido Renovador Trabajista Brasileño (PRTB); Luciana Genro, del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL) y el Pastor Everaldo (Partido Socialista Cristiano).
LA HOMOFOBIA, EN EL CENTRO DEL DEBATE
Gracias a ellos, por primera vez en unas elecciones en Brasil, los derechos de la comunidad LGTB han estado en el centro de un debate presidencial. El principal responsable ha sido Fidelix, que en el último debate cargó contra el matrimonio homosexual asegurando que una "mayoría" se enfrentará a esa "minoría" que quiere imponer sus normas, y que el "aparato excretor no reproduce". En aquel momento sus palabras causaron una enorme polémica pero ninguno de los otros candidatos le contestó.
En esta ocasión, tanto Genro como Jorge le han reprendido duramente. Genro ha equiparado su "discurso de odio" a los movimientos que llevaron al Holocausto y a la esclavitud y ha lamentado que la homofobia todavía no sea un crimen castigado por la ley: "Deberías haber salido esposado, directamente a la cárcel", le ha espetado. Fidelix no ha pedido disculpas por sus palabras y se ha reafirmado en sus convicciones.
Pocas horas antes del debate se conocían los datos de las últimas encuestas, del Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística (Ibope) y de Datafolha. Ambos dan como clara vencedora a Rousseff (40% de intención de voto) pero el segundo lugar, que hasta ahora parecía garantizado para Silva, podría ser para Neves, pues ambos están prácticamente empatados: en el primer turno el 24% de los votos irán para Silva y el 21% para Neves, según Datafolha.