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Sudán exige que se desestime la orden de arresto contra su presidente

El embajador de Sudán ante la ONU, Abdalmahmood Abdalhaleem Mohamad, exigió hoy que se desestime la orden de arresto internacional emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) contra el presidente de su país, Omar Al Bachir, por considerarla parte de "un complot" occidental.
"Exigimos que se desestime este complot criminal contra nuestro país", dijo Mohamad en una conferencia de prensa en la sede de Naciones Unidas.
El diplomático reafirmó la negativa de su país de cooperar con el proceso abierto contra Bachir en el tribunal con sede en La Haya, al que calificó de "instrumento de chantaje" de los países occidentales interesados en desestabilizar Sudán para hacerse con su riqueza petrolera.
"Condenamos este fallo y para nosotros la CPI no existe. No consideramos sus decisiones vinculantes y no cooperaremos", afirmó.
La sala preliminar de la CPI emitió hoy una orden de detención internacional contra Bachir por su presunta responsabilidad en la comisión de crímenes de guerra y de lesa humanidad en el conflicto de Darfur.
Pese a ello, Mohamad aseguró que el presidente sudanés seguirá viajando al exterior cuando sea invitado por países amigos y tiene la intención de continuar el proceso de paz de Darfur mediado por la ONU y la Unión Africana (UA).
"Esta Corte se ha convertido en la corte de la justicia euroamericana y hay una opinión generalizada en África de que solamente actúa en casos africanos", apuntó.
Aseguró que Jartum instará en la próxima cumbre de la UA a la treintena de países africanos miembros del Tratado de Roma a que se replanteen sus vínculos con el tribunal internacional.
Al mismo tiempo, garantizó que Jartum seguirá cumpliendo los compromisos con las agencias de las Naciones Unidas y con las dos misiones de paz que la organización tiene desplegadas en su territorio.
Sin embargo, advirtió que "actuarán con firmeza contra cualquier organización que viole nuestra hospitalidad y nuestra legislación", en referencia a la expulsión decretada horas antes por Jartum contra diez organizaciones de asistencia extranjeras.
El diplomático cargó contra las organizaciones humanitarias y de derechos humanos, los artistas y los "desocupados en busca de qué hacer" que sueltan "lágrimas de cocodrilo por el pueblo de Darfur".
"La situación en Darfur se ha exagerado y todo el mundo se ha entrometido en un asunto que es interno", afirmó.
Mohamad indicó que su país ha recibido expresiones de solidaridad de la mayor parte de los 192 miembros de la ONU, que apoyan una intervención del Consejo de Seguridad para suspender el proceso contra Bachir.
Acusó a EE.UU., Reino Unido y Francia de ser los que con su poder de veto han impedido que el máximo órgano de la ONU invoque el artículo XVI del Tratado de Roma, que le autoriza a aplazar las acciones de la CPI.