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Tolerancia cero para los fumadores holandeses

No al tabaco, sí a la marihuana. Video: Informativos Telecincotelecinco.es
Toque marcial para los fumadores holandeses. Desde hoy entra en vigor la ley antihumo que incluye al sector de la hostelería. Los cofeeshops no son la excepción donde sólo se podrá fumar marihuana, siempre y cuando no se mezcle con tabaco. Esta ley antitabaco se implantó en Holanda en enero de 2004, pero los bares y restaurantes se beneficiaron de una tregua a cambio de crear más espacios separados para fumadores y mejoras en los sistemas de ventilación.
En fin que los holandeses de este martes dicen adiós a los cigarillos que -salvo en las terrazas al aire libre- no podrán fumar ni en cafés, ni en bares, ni en discotecas, ni en restaurantes, ni en instalaciones culturales.
 Lo curioso de la ley es que prohíbe el humo generado por el tabaco, pero no el de la marihuana, que en Holanda se consume de forma regulada en los "coffeeshops, locales donde se puede fumar y vender un máximo de cinco gramos por persona de esa droga.
Sin embargo, según algunos dueños de estos establecimientos, gran parte de los consumidores de marihuana la fuma mezclada con tabaco, lo cual no podrá hacerse una vez que la ley.
Para quien desee seguir fumando esa droga junto con tabaco, los "coffeeshops" deberían incluir en sus establecimientos un lugar reservado para ese tipo de mezcla en la que también se desprende el humo con nicotina, que es el que prohíbe la ley.
Ya que este tipo de reformas son costosas, algunos "coffeeshops" se plantean comprar "vaporizadores" para que, cuando la marihuana se consuma con tabaco, el humo no llegue al aire. El "vaporizador" de marihuana, que en internet se vende a un precio de cerca de 400 euros, es un inhalador en cuya parte inferior se calienta la marihuana y el humo que se desprende de ese proceso se almacena en una bolsa, desde la cual el consumidor aspira la droga.
Algunos bares se despedirán del humo con "fiestas del tabaco", en las que entre otras cosas repartirán pitillos gratis, para decir adiós al preciado cigarrillo fumado a la mesa con un café.ZA