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La UE da 3 meses a Grecia para corregir las deficiencias en su frontera y evitar prórroga de controles interiores

Los Veintiocho han ratificado este viernes las recomendaciones a Grecia para que solucione las "graves deficiencias" detectadas en el control de su frontera exterior, lo que en la práctica plantea un ultimátum de tres meses a Atenas para que corrija los fallos y frene el flujo migratorio y evite que se prorroguen hasta dos años los controles fronterizos dentro del espacio Schengen.
Para ello, Atenas tendrá que presentar un "plan de acción" en el plazo de un mes con medidas concretas dirigidas a estrechar la vigilancia del paso por su frontera y registrar adecuadamente a los inmigrantes sin documentación que llegan a ella. Y dispondrá de dos meses más para poner en marcha dicho plan y recuperar el control de su frontera.
Si al cabo de estos tres meses, cuando se reevalúe la situación sobre el terreno, las autoridades helenas no han tomado las medidas exigidas o estas no han tenido éxito, el Consejo podrá activar el artículo 26 del Código Schengen para prorrogar hasta un máximo de dos años los controles interiores.
La decisión ha sido adoptada en una reunión de ministros de Economía de la UE en Bruselas, con el voto en contra de Grecia y la abstención de Bulgaria y Chipre. Grecia, además, ha expresado su desacuerdo con la decisión al considerar que "no hay pruebas" de que Atenas descuidara sus obligaciones y ha defendido los esfuerzos demostrados para contener la crisis, pese a su "coste económico y social".
Al menos siete Estados miembros han reintroducido este tipo de vigilancia reforzada en algún momento de la crisis de refugiados o tras los atentados de París en noviembre, pero lo han hecho de mantera temporal, ya que las reglas de Schengen establecen límites a los controles sistemáticos dentro de su área.
La prórroga de los controles, que ha sido interpretada como una iniciativa para aislar a Grecia del resto del espacio Schengen, dará, además, cobertura legal a los países que, como Alemania y Francia, ya han dicho que mantendrán a largo plazo los controles reforzados, pese a que su autorización expire el próximo mes de mayo.
GRAVES DEFICIENCIAS
El análisis de la situación en Grecia realizado por la Comisión Europea concluyó que la ineficacia de las autoridades helenas para controlar el paso de inmigrantes irregulares por su territorio, hacia el resto de la UE, plantea un "grave riesgo" para el conjunto del espacio libre de fronteras Schengen y exige "acciones urgentes".
Las recomendaciones, que no se han hecho públicas hasta ahora, detallan los fallos en islas como las de Chios y Samos, en donde falta personal y material para identificar a todos los recién llegados y cotejar los datos para verificar la autenticidad de la documentación que presentan.
El examen alerta de la falta de capacidad para tomar las huellas dactilares de todos los inmigrantes y para controlar el paso de una frontera marítima muy permeable.
Las deficiencias son "graves" y constituyen una "seria amenaza" para la seguridad interior y para el orden público en el conjunto del espacio Schengen lo que pone en riesgo también el funcionamiento adecuado del área sin controles en las fronteras interiores.
En su decisión, los Veintiocho advierten de que las dificultades que afronta Grecia para proteger la frontera exterior común en su territorio es un problema de la Unión Europea en su conjunto, por lo que "debe de ser resuelto por el interés de todos".
Por ello consideran "urgente y prioritario" que Atenas se ocupe de resolver las fallas en seguridad, al tiempo que ofrecen "solidaridad" y "responsabilidad" compartida para contribuir a mejorar la situación.