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Xi promete mantener la "presión" contra la corrupción y advierte a los que tengan las "manos sucias"

Llama a los miembros del partido a separar su vida privada de sus cargos y a no apropiarse de fondos públicos ni abusar de su poder
El presidente chino, Xi Jinping, ha prometido este martes que mantendrá una "fuerte presión" sobre la corrupción, una "enfermedad que requiere de medicinas duras", al tiempo que ha advertido del riesgo que el problema supone para la pervivencia del Partido Comunista chino (PCCh) y ha dejado claro que todos los que tengan "las manos sucias" serán encontrados.
"Evitar que el Partido se corrompa durante su gobierno a largo plazo del país es una misión política de gran importancia y debemos llevarla a cabo de manera correcta", ha defendido Xi, también secretario general del Comité Central del PCCh, durante la tercera sesión plenaria de la Comisión Central de Control Disciplinario (CCCD) del partido único, según informa la agencia oficial Xinhua.
Xi ha insistido en la tolerancia cero ante la corrupción y ha prometido castigar de manera severa a todo aquel funcionario hallado culpable de la misma. "Cada funcionario del PCCh debe tener en la mente que se atrapará a cualquier que tenga las manos sucias", ha prevenido, para dejar claro que "los funcionarios de alto rango deben mantener el temor sobre la disciplina del Partido y no correr riegos".
En 2013, los líderes del PCCh golpearon con fuerza sobre la corrupción e hicieron grandes progresos, ha resaltado Xi, para quien "el Buró Político del Comité Central del PCCh dio ejemplo a los funcionarios de menor rango".
El país hizo caer tanto a "tigres" como a "moscas", metáforas empleadas por el mandatario para referirse tanto a los funcionarios de alto rango como los de las escalas inferiores implicados en corrupción, y la presión sobre los trabajadores públicos corruptos.
El PCCh reforzó la supervisión e inspección en el uso del poder y amplió los canales a disposición de los ciudadanos para que estos ejerzan el control y denuncien a los funcionarios corruptos, lo que tuvo una buena acogida entre el pueblo, ha añadido el presidente.
De acuerdo con la Comisión Disciplinaria del partido, las agencias de inspección sancionaron a unos 182.000 funcionarios en todo el país en 2013, un 13,3 por ciento más que en 2012. La propia CCCD investigó a 31 funcionarios de alto rango y a ocho de ellos se les transfirió a las fiscalías.
LA CORRUPCIÓN ES "UNA ENFERMEDAD"
Tras elogiar los logros, Xi ha subrayado que siguen existiendo focos de corrupción y que la lucha contra este problema sigue siendo aún austera y complicada. En este sentido, ha calificado la corrupción de "una enfermedad que necesita medicinas duras" y ha instado a todos los miembros del partido a seguir luchando contra ella hasta el final con resolución y coraje.
El presidente chino ha instado a los miembros del partido a trabajar de forma desinteresada, separar claramente los asuntos personales de los públicos, a dar prioridad a las cuestiones públicas y a llevar vidas abiertas y honestas.
"Los problemas en el estilo de trabajo siempre han estado relacionado con el dinero público y el poder oficial. Nadie debería apropiarse de ni un solo céntimo del dinero público ni debería abusar de ni un solo ápice de su poder oficial con fines personales", ha advertido.