Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Zelaya regresa a Nicaragua después de estar dos horas en territorio hondureño

Zelaya aseguraba, tras cruzar la frontera, que llegaba a "buscar un diálogo con el pueblo y los golpistas".

El depuesto mandatario cruzó la frontera rodeado de decenas de seguidores y luego estableció comunicación con un alto oficial de las Fuerzas Armadas de su país, con quien dijo que mantendrá un diálogo, sobre el que no precisó detalles.

Indicó que como el oficial le dijo que no podía cruzar la frontera, entonces le respondió que él iría a su encuentro en suelo hondureño.

Zelaya subrayó que quería "hablar con el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas" y que en su país "los políticos se van a las fiestas y ponen a los militares a dar los golpes" de Estado.

Bandera blanca

Antes de llegar a la frontera con Honduras, Zelaya dijo en la localidad nicaragüense de Yalaguina que dispone de medios aéreos y terrestres para entrar "inmediatamente" a su país "con banderas blancas de la paz".

El derrocado mandatario volvió a pedir a sus seguidores que no se rindan ante la represión y a los soldados los llamó a que usen sus fusiles para defender al pueblo y no contra el pueblo.

"Atiendan mis instrucciones, porque sigo siendo el comandante en jefe del Ejercito", ha insistido Zelaya. RSO

Marcha de rechazo

Miles de hondureños contrarios Manuel Zelaya celebraron una masiva marcha en la ciudad norteña de San Pedro Sula para rechazar su regreso al país y en defensa de "la paz y la democracia". "No queremos la imposición de un ex presidente que está inhabilitado políticamente y que violó la Constitución", ha declarado a la prensa Leonel Ayala, uno de los organizadores de la marcha, promovida por agrupaciones empresariales, sociales y políticas.
Los manifestantes vestían de blanco en su mayoría y portaban banderas de Honduras, así como pancartas con lemas en defensa de la Constitución hondureña y de rechazo a Zelaya, así como al presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Mientras la marcha se desarrollaba en una avenida de San Pedro Sula, 243 kilómetros al norte de Tegucigalpa, Zelaya se encontraba en el puesto de Las Manos.
La gobernadora del norteño departamento de Cortés, Sandra Hernández, calculó que en la manifestación contra Zelaya participaron "más de 40.000 personas". La Policía Nacional dijo en un informe que desde el derrocamiento de Zelaya se han llevado a cabo al menos 239 manifestaciones públicas, a favor y en contra del depuesto gobernante, en las que han participado unas 204.500 personas.
Además del grupo que intentó llegar hasta Las Manos, otros simpatizantes de Zelaya cortaron temporalmente el tráfico en varias carreteras del país para seguir presionando por su regreso