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La comisaria Kristalina Georgieva se descarta como posible secretaria general de la ONU

La vicepresidenta de la Comisión Europea, Kristalina Georgieva, se ha descartado como potencial candidata a la secretaría general de Naciones Unidas, lo que allana el camino de su compatriota y teórica favorita Irina Bokova, actual directora de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
La rotación por regiones y los incesantes llamamientos a que --por primera vez en la historia-- una mujer ocupe el máximo cargo en Naciones Unidas habían situado a Georgieva como potencial aspirante al puesto. Sin embargo, ella misma se ha descartado en una conversación con el primer ministro búlgaro, Boiko Borisov.
La vicepresidenta del Ejecutivo comunitario ha citado la situación política en el continente, las reformas pendientes en su cartera y la crisis de los refugiados, entre otras cuestiones, para explicar que seguirá en su actual puesto, según un comunicado del Gobierno búlgaro.
Georgieva se hace por tanto a un lado y deja vía libre para Bokova, nominada oficialmente por las autoridades de Bulgaria para ser la sustituta de Ban Ki Moon. La directora de la UNESCO figura en todas las quinielas por su experiencia y por el hecho de que cumple los requisitos no escritos que se han estipulado para la elección de este año.
La lista de candidatos oficiales previsiblemente aumentará en los próximos meses y se añadirán nuevos compañeros a nombres ya conocidos como Antonio Guterres, antiguo Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), y Vesna Pusic, exministra de Exteriores de Croacia.
NUEVO PROCESO
La Asamblea General de la ONU redefinió en septiembre este proceso de selección para hacerlo más transparente, de tal forma que los candidatos ya no dependerán de lo que se negocie a puerta cerrada sino que deberán presentar su proyecto frente a los 193 Estados miembro, que podrán a su vez plantear dudas de forma individual.
La decisión, no obstante, seguirá recayendo en el Consejo de Seguridad, un órgano del que sólo forman parte 15 países y que deberá recomendar al candidato para su aprobación en la Asamblea General. El trámite del Consejo implica, por tanto, contentar a los cinco países con derecho de veto: Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia y China.