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Los demócratas finalizan la sentada en la Cámara de Representantes después de más de 25 horas

Los congresistas demócratas de la Cámara de Representantes han dado por finalizada la sentada, que iniciaron más de 25 horas antes, en protesta por la negativa de los republicanos para sacar adelante medidas para endurecer la compra de las armas.
A pesar de los esfuerzos demócratas, es muy poco probable que los republicanos, que cuentan con la mayoría en el hemiciclo, aprueben medidas estrictas contra el uso de armas, incluso después de la masacre de Orlando en una discoteca gay, en la que perdieron la vida 49 personas.
La 'sentada' ha finalizado este jueves alrededor de la 13:15 (hora local), después de más de 25 horas intentando presionar a los congresistas republicanos para que analicen las medidas para reforzar el control de la venta de armas y que voten a favor de una reforma para impedir que las personas incluidas en la lista de sospechosos de terrorismo puedan adquirir armas.
La iniciativa de la protesta la tuvo John Lewis, un congresista demócrata por Georgia y toda una figura de la defensa los Derechos Civiles en los años 60. Durante su discurso, alrededor de las 11:15 del miércoles, Lewis hizo un llamamiento a los líderes republicanos contra el uso de armas en el país: "¿Cuántas madres más? ¿Cuántos padres más tienen que verter lágrimas de dolor antes de que hagamos algo?", declaró.
Tras su discurso, se sentó en la moqueta de la Cámara, seguido por el resto de los congresistas demócratas. Con la protesta, el grupo demócrata quería "hacer algo de ruido" y bloquear la sesión parlamentaria prevista. A medida que fueron pasando las horas, se llegaron a reunir unos 80 miembros del Partido Demócrata, entre los que se incluían Bernie Sanders y Elisabeth Warren.
LOS REPUBLICANOS, MOLESTOS POR LA PROTESTA
Los republicanos, molestos por haber perdido el control de la Cámara Baja durante la mayor parte del miércoles, han denunciado la sentada como una maniobra publicitaria. Las imágenes difundidas por las cadenas de televisión mostraron a varios parlamentarios gritando a los compañeros demócratas, provocando acaloradas discusiones que casi terminan en peleas.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, rechazó las peticiones de los demócratas para reforzar el control de armas, con el argumento de que no es partidario de aprobar ninguna ley que cercene los derechos constitucionales de los ciudadanos.
En lugar de someter a votación las medidas impulsadas por los demócratas, los republicanos se dedicaron a presentar a votación otras iniciativas parlamentarias no relacionadas, lo que enfureció a sus adversarios políticos. Los demócratas, por su parte, mostraron pancartas de homenaje a víctimas de tiroteos durante las votaciones y cantaron el himno del movimiento de defensa de los derechos civiles 'We Shall Overcome'.
Alrededor de las 3:30 de la madrugada del jueves, los republicanos se dieron por vencidos y Ryan finalizó la sesión. De esta forma, aplazaron la votación sobre las armas hasta el próximo 4 de julio, día de la fiesta nacional en Estados Unidos. Lewis dio entonces una conferencia de prensa alegando que continuarían con "la lucha" después de las vaciones.
A pesar de todo, tanto Lewis como un pequeño grupo de demócratas han continuado con su protesta en el suelo de la Cámara durante toda la noche, y han recibido numerosas muestras de apoyo por parte de sus electores, que les han proporcionado alimento, mantas y almohadas para pasar la velada.
Finalmente, cerca del mediodía del jueves, han desalojado la Cámara y han dado por finalizada la protesta. La escena, capturada por las cámaras de numerosos medios americanos, ha mostrado como el grupo de demócratas, liderados por Lewis, bajaba las escaleras del Congreso entre aplausos y vítores de una multitud allí reunida.