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El voto joven del electorado hispano será clave en las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos

Los menores de 35 años supondrán el 44 por ciento de los más de 27 millones de votantes hispanos que podrán acceder a las urnas en las próximas elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, según un estudio publicado este domingo por el centro de investigaciones Pew Research.
Estos datos convierten a los jóvenes hispanos nacidos de 1981 en adelante en el grupo con mayor presencia dentro de su grupo, en comparación con la representación de los menores de 35 años entre negros y asiáticos, que no supera el 35 por ciento, y blancos, en el que solo alcanza el 27 por ciento.
Así, entre 2012 y 2016, cerca de 3,2 millones de hispanos nacidos en Estados Unidos alcanzarán la mayoría de edad necesaria para poder ejercer el voto. Una cifra menor en comparación con los 42 millones de blancos por debajo de los 35 años que también poseen este derecho.
IMPACTO ELECTORAL
Debido a este crecimiento exponencial, el electorado hispano proyecta alcanzar la cifra récord del 11,9 por ciento del total de votantes estadounidenses en 2016, acercándose a los números de la población negra, que cuenta con un 12,4 por ciento.
Así, el número total de votantes de este sector de población que participaron en las elecciones ha experimentado un crecimiento continuado desde los 9,7 millones que ejercieron su derecho en 2008 hasta los 11,2 que lo hicieron en 2012.
Por contra, su impacto en las elecciones presidencial podría verse mermado debido a la participación electoral de este grupo, significativamente menor que la de otros sectores. De este modo, frente al 48 por ciento de votantes hispanos que depositaron su voto, las cifras de blancos y negros ascienden hasta el 64,1 y el 66,6 por ciento respectivamente.
Además, la alta presencia de menores de 35 años en el electorado reduce el impacto del voto hispano, ya que solo el 38 por ciento de los jóvenes votaron en 2012 frente 53,9 por ciento registrado entre aquellos que superaban la citada barrera de edad.
La participación en las elecciones también resulta menor si se compara con la de otros grupos étnicos, pues el 47,5 por ciento de los blancos y el 55 por ciento de los negros depositaron su voto en las urnas en 2012.
ESTADOS CLAVE
A estos datos se añade el hecho de que la población hispana se concentra en varios estados como Nueva York, Texas o California, que no serán claves para la campaña para la Presidencia y en los que se encuentra el 52 por ciento del electorado hispano.
De esta manera, Florida, Nevada o Colorado, que sí que serán decisivos a la hora de escoger al nuevo presidentes de Estados Unidos, solo cuentan con un 14 por ciento de población hispana, algo que se une al 5 por ciento repartido en el resto de estados donde se espera una reñida carrera electoral.
Además, el 52 por ciento de la población hispana aún no cuenta con la edad suficiente para votar o carece de la ciudadanía estadounidense requerida para ello. Esto supone una cifra significativamente mayor que el 20 por ciento del electorado blanco y el 28 por ciento de los negros.