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Los líderes europeos tratarán de acordar mañana un recorte del 40% en emisiones para 2030

España reclama un aumento de interconexiones con financiación europea y Polonia y Portugal amenazan con veto
Los jefes de Estado y de Gobierno tratarán de llegar a un acuerdo en la cumbre que empieza este jueves sobre los nuevos objetivos de la UE en materia de energía y cambio climático de aquí a 2030, que incluyen un recorte del 40% de las emisiones de CO2 (respecto a los niveles de 1990), una cuota de renovables del 27% y una meta de eficiencia energética del 30%.
La UE pretende así dar seguimiento al triple objetivo que se fijó para 2020 (20% de recorte de emisiones, 20% de renovables, y 20% de ahorro energético), mantener su liderazgo mundial en la lucha contra el cambio climático y sentar las bases para un acuerdo internacional en 2015. Polonia, Portugal y, en menor medida, España se encuentran entre los países que más reservas mantienen, según han informado fuentes diplomáticas.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy -que antes de participar en la cumbre tiene previsto pronunciar el discurso inaugural del curso académico 2014-2015 en el Colegio de Europa de Brujas- pedirá un aumento de las interconexiones energéticas entre la Península Ibérica y el resto de la UE y más financiación comunitaria para estos proyectos.
Para ello cuenta con el apoyo de Portugal, que amenaza incluso con bloquear cualquier acuerdo que no incluya un objetivo obligatorio de interconexiones, en línea con el 15% que ha propuesto Bruselas para 2030. Y choca con Francia, que rechaza cualquier meta obligatoria en este campo.
El Gobierno español denuncia que la Península Ibérica sigue siendo una "isla energética" ya que el ratio de interconexión es tan sólo del 1,2%, frente al objetivo del 10% que la UE se marcó ya en 2002. Aumentado las interconexiones, España podría hacer llegar al resto de Europa cualquier superávit de energía producida con renovables o parte del gas que importa de Argelia y reducir así la dependencia respeto al gas ruso.
La delegación española niega que Rajoy vaya a vetar el acuerdo y cree que habrá una solución "satisfactoria" porque se va a involucrar a la Comisión Europea en los proyectos de interconexión y se ha hablado mucho con París. España confía en obtener financiación del nuevo plan de inversiones de 300.000 millones de euros que prepara el presidente electo de la Comisión, Jean-Claude Juncker. El nuevo comisario español, Miguel Arias Cañete, se ocupará precisamente de la cartera de Energía y Cambio Climático.
Por su parte, Polonia sí que amenaza con bloquear el acuerdo pero por razones distintas. Considera excesivamente ambicioso el recorte de emisiones del 40% y alega que tendrá un fuerte impacto sobre el crecimiento económico debido a su dependencia del carbón, una de las fuentes energéticas más contaminantes. Y exige como contrapartida a su visto bueno una compensación económica de la UE.
De hecho, el borrador de conclusiones prevé crear un fondo, que se financiará con entre el 1% y el 2% de los ingresos generados por las subastas de permisos de emisión, que se utilizará para modernizar los sistemas energéticos en los Estados miembros más pobres.
TRABAS DE REINO UNIDO
Otro país que podría plantear problemas en las negociaciones es Reino Unido, que apoya el recorte del 40% en las emisiones de CO2, pero no quiere que se fijen metas nacionales de renovables ni de ahorro energético. Sostiene que cada Estado miembro debe tener flexibilidad para optar por su propia combinación energética, dando prioridad por ejemplo a la energía nuclear o al gas no convencional.
El último borrador de conclusiones prevé una cuota obligatoria de renovables del 27% a nivel de la UE, pero sin metas nacionales. Asimismo, incluye un objetivo indicativo, y por tanto no vinculante, de eficiencia energética del 30%. Las organizaciones ecologistas alertan de que estos objetivos son insuficientes para frenar el cambio climático, mientras que para la patronal podría ponerse en riesgo la competitividad de las empresas comunitarias frente a las del resto del mundo.
AUMENTAR LOS ESFUERZOS CONTRA EL ÉBOLA
Los líderes europeos discutirán también durante la cena del jueves cómo combatir la epidemia del ébola en los países del África Occidental y lanzarán un nuevo llamamiento para aumentar la asistencia financiera y el despliegue de personal médico. La asistencia de la UE supera hasta ahora los 500 millones de euros, pero el primer ministro británico, David Cameron, ha pedido duplicarla hasta alcanzar los 1.000 millones y enviar al menos a 2.000 trabajadores sanitarios en las próximas semanas.
Los jefes de Estado y de Gobierno se comprometerán a garantizar un tratamiento adecuado y la evacuación a estos trabajadores si se contagian. También pedirán seguir trabajando en medidas para prevenir la extensión del ébola en Europa, en particular mediante controles coordinados de entrada.
Los Veintiocho abordarán también la situación en Ucrania, aunque de momento, ningún Estado miembro aboga por eliminar las sanciones contra Rusia por desestabilizar el este del país, ni tampoco por aumentarlas.
El Consejo Europeo concluirá el viernes por la mañana con una discusión sobre la "difícil situación económica y del empleo en Europa", según explica el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en su carta de invitación a los líderes. Estará presente el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, que también participará en la cumbre de la zona euro que tendrá lugar inmediatamente después, el viernes a mediodía.
Será la última reunión en la que participen los presidentes salientes de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, y del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.