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El presupuesto de Obama gravará a los más ricos para invertir en sectores públicos

Romper con un "pasado problemático" y con "una era de profunda irresponsabilidad que sepultó las instituciones públicas y privadas desde los despachos ejecutivos de nuestras más grandes compañías hasta los asientos de poder en Washington". Así presentó el presidente de EEUU, Barack Obama, su primera propuesta de presupuesto ante el Congreso, que aumenta el gasto público y eleva el déficit fiscal hasta los 1,75 billones de dólares. El Gobierno piensa sufragar el déficit con una combinación de aumentos de los impuestos a los ciudadanos que ganen más de 250.000 dólares al año.
Obama presentó las 140 páginas de un documento preliminar que establece un panorama económico para los próximos diez años. El documento detallado se presentará al Capitolio en abril. El nuevo presidente de EEUU calificó el presupuesto como "honesto" y como una oportunidad "en una generación" que permitirá "determinar dónde estamos y hacia dónde nos encaminamos", al tiempo que advirtió que será necesario adoptar "decisiones difíciles".
La Casa Blanca prevé, según el documento, una contracción económica para este año del 1,2%. El primer trimestre del año se llevará la peor parte y se tocará fondo hacia mitad de año, para comenzar la recuperación en el último trimestre.Para 2010, el Producto Interior Bruto (PIB) crecería un 3,2%, según la Casa Blanca, que considera que el desempleo se mantendrá este año ligeramente por encima del 8% y la inflación estará en el 1,1%, la misma cifra que en 2010.Dada la mala situación económica, explica la Casa Blanca, es necesario aumentar el presupuesto para invertir en programas que permitan fomentar el crecimiento.
Los 3,55 billones propuestos superan a los 3,1 billones de este ejercicio y los 2,9 billones del anterior, y eleva el déficit fiscal de los 1,3 billones de dólares heredados de la Administración anterior a 1,75 billones. Esa cifra representa el 12 % del PIB, una proporción que no se veía desde la Segunda Guerra Mundial.
Obama, que ha prometido reducir a la mitad este déficit en cuatro años, asegura que el presupuesto contiene también importantes recortes, que cifra en dos billones de dólares en diez años. Sin embargo, reconoció que por el momento "debemos aumentar nuestra deuda a corto plazo" para que la economía vuelva a funcionar.
Aumento de los impuestos
Según explicó el director de la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca, Peter Orszag, el Gobierno piensa sufragar el déficit con una combinación de aumentos de los impuestos a los ciudadanos que ganen más de 250.000 dólares al año y una reducción de las ineficiencias y los desembolsos erróneos en el sistema actual.
A esto se une el aumento de los impuestos de las compañías de gas y petróleo y la eliminación de las exenciones fiscales que disfruta dicho sector. Las petroleras también tendrán que pagar una comisión por los permisos de perforación en territorio federal que tienen y que no utilizan y con lo que el Gobierno espera recaudar 1.200 millones de dólares entre 2010 y 2019.
Orszag ha indicado que se eliminarán una serie de recursos que las empresas usan para no tributar. El Gobierno de EEUU también tiene previsto poner fin gradualmente a la presencia de tropas en Irak, lo que "reducirá los costes a lo largo del tiempo".
Educación, salud y energías alternativas, sectores potenciados
El presupuesto no sólo contiene recortes. Obama ha querido imprimirle también su sello con una potenciación de los sectores de la educación, la salud y la energía.Entre las partidas que contiene el documento se encuentra una propuesta para la creación de un fondo de 634.000 millones de dólares en diez años para la reforma del sistema de salud público. Según explicó Orszag, "la clave para situar el presupuesto bajo control, incluso más allá de los próximos diez años, es el sistema de salud", la partida más amplia en los presupuestos estadounidenses, y su reforma.