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La primera fase de la ofensiva de la OTAN en Afganistán deja 41 muertos

Un portavoz del Ejército británico ha asegurado que los militares han conseguido tomar el control de las mayores localidades del distrito de Marjah, el bastión de la insurgencia. "Los talibanes parecen confusos y desorientados", ha dicho el general Gordon Messenger, quien ha advertido a los tropas de la necesidad de no bajar la guardia ya que la operación todavía no ha terminado aunque "el objetivo principal ha sido alcanzado". 
Al menos 27 talibanes y dos soldados aliados habrían muerto en las primeras fases de la ofensiva después de que llegaran por el norte a Marjah, donde un millar de radicales se esconden entre una población de 80.000 civiles.
Además, la OTAN ha reconocido en un comunicado haber matado a 12 civiles por error al lanzar dos cohetes que se desviaron 300 metros y erraron en su objetivo de impactar contra un refugio insurgente en el sur de Afganistán. "La actual operación en el centro de Helmand está dirigida a restaurar la seguridad y la estabilidad en esta zona vital de Afganistán. Es lamentable que durante nuestro esfuerzo conjunto se hayan perdido vidas inocentes", ha dicho el jefe de la ISAF, el general estadounidense Stanley McChrystal.
La nueva ofensiva militar lanzada en Afganistán es una prueba de fuego para el Gobierno de Barack Obama, que en diciembre pasado decidió lanzar un nuevo modelo de lucha contra los insurgentes y elevar a 100.000 el número de soldados desplazados.
 La Operación Moshtarak ("Juntos" en lengua dari) persigue desalojar a los talibanes de Marjah, una de las plazas fuertes de los integristas en la extensa provincia sureña de Helmand.
La nueva estrategia consiste en enviar 30.000 soldados adicionales a Afganistán, que se sumarían a los 68.000 que ya tenía desplegados Estados Unidos.
El objetivo de esta nueva fuerza sería atajar la insurgencia, o al menos debilitarla, lo que permitiría al Gobierno afgano asentarse y asumir sus propias responsabilidades en materia de seguridad. Otro de los objetivos sería mejorar la colaboración entre las tropas internacionales y las fuerzas afganas.    LA/EBP