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Los mejores consejos para que la cena de Navidad salga más barata

El camarón hace ya un mes que lo compré y ya lo tengo congelado", dice una de las clientas del mercado, que como tantas otras, han encontrado en la nevera su mejor aliado para sufrir menos la cuesta de enero. El truco está en comprar el pescado y el marisco con antelación, ya que en casos como la lubina y el besugo, el cliente previsor vale por dos. Exactamente por el número por el que se duplica la cesta de la compra de aquí a Nochebuena.
Al igual que pasa con el pescado, el marisco aumenta considerablemente su precio de cara a las fiestas navideñas. La centolla puede llegar incluso a triplicar su precio.
Los pescaderos, y las clientas más experimentadas, coinciden en que la diferencia en el precio es innegable, pero a la hora de poner nota al sabor del congelado se muestran divididos. Hay quien piensa que la calidad gustativa pierde fuelle con el hielo, y quien, por el contrario, asegura que con sus consejos no se difumina ni un ápice de sabor.
Para evitar que el truco se note en la mesa, nada mejor que, como dice una clienta, congelar vivo el camarón; conservar la nécora y la centolla cocidas y en el caso de la cigala, congelarla cruda y cocerla después. IM