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Aguas de Valencia pagó 375.000 euros al exduque a través de una cuenta en Suiza

El presunto testaferro de Urdangarin en la operación no ha sido localizado para su citación este viernes en el juicio
El presidente de Aguas de Valencia (Agval), Eugenio Calabuig, ha afirmado ante el tribunal que juzga el caso Nóos que pagó un total de 375.000 euros a Iñaki Urdangarin a través de una cuenta domiciliada en Suiza por la búsqueda y localización de inversores fuera de España, servicios que finalmente no fructificaron.
No obstante, ha asegurado desconocer que el dinero fuese canalizado realmente a través del presunto testaferro de Urdangarin Robert Cockx, de quien, según las investigaciones, se sirvió el marido de la Infanta Cristina a efectos de mantener la opacidad de las transacciones. Para ello, Cockx cedió una empresa fiduciaria de su propiedad, Alternative General Services, domiciliada en Irlanda y cuya cuenta corriente estaba radicada en Laussane (Suiza).
El supuesto hombre de paja habría cobrado un 5 por ciento de las operaciones a cambio de figurar en las mismas.
"Autoricé el pago y punto. Creí que Alternative General era de Urdangarin", ha aseverado Calabuig en su declaración.
En concreto, el contrato entre Urdangarin -junto a su colaborador José María Treviño- con Calabuig fue suscrito formalmente por Cockx en representación de Alternative General, todo ello por la búsqueda de proyectos de inversión por los que inicialmente el exduque pactó percibir 125.000 euros trimestrales.
"Treviño era el que se iba a encargar de todos los trabajos. Gracias a los contactos de Urdangarin podríamos tener acceso a nuevos negocios", ha relatado Calabuig, recordando que el marido de la Infanta les comentó que esos negocios tenían que ser fuera de España. "Entendí que no parecía lógico que trabajara con empresas privadas en España. Nos dijo que su familia le había recomendado que trabajara fuera de España", ha abundado.
Sin embargo, los servicios no salieron adelante y esto motivó la rescisión del acuerdo rubricado.
Tal y como ha explicado durante su declaración en la vista oral, el testigo ha recordado que mantuvo varias reuniones con Urdangarin "para que nos buscara negocios fuera de España", después de que se lo presentase el empresario Miguel Zorío. En esos encuentros, ha apuntado, solían estar presentes "gente del Banco de Valencia, de Agval y Zorío".
Al ser preguntado sobre si conocía la empresa Alternative y a Cockx, ha manifestado que no, y que si firmó con esa mercantil fue porque pensó que esa sociedad "sería de Urdangarin y que Cokx sería representante de la misma". "No pregunté", ha recalcado.
NOTA DE JULITA CUQUERELLA CON EL NÚMERO DE CUENTA EN SUIZA
El testigo ha reconocido asimismo una nota de la que fuera asistenta personal de Urdangarin, Julita Cuquerella, en la que figuraba la cuenta corriente de Cockx en Suiza.
Según las pesquisas, el presunto testaferro de Urdangarin, por orden de éste y de su colaborador, emitió tres facturas contra Agval por un importe global de 375.000 euros, que fueron transferidos en la cuenta corriente de Cockx en Suiza. Acto seguido, éste, tras descontar su 5 por ciento, traspasó la cantidad restante a otra cuenta del país suizo perteneciente a la empresa Star Opcions, perteneciente a Treviño.
De este modo, desde la cuenta del colaborador de Urdangarin finalmente se realizó otra transferencia, por importe de 140.000 euros, para el pago de los servicios del propio exduque de Palma.
Se da la circunstancia de que este viernes está citado a declarar el propio Cockx, quien estuvo imputado en la causa y que no ha sido localizado para su citación en el juicio. Tampoco Treviño ha acudido este jueves a su citación como testigo.