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Bolivia y EE.UU. se reunirán en junio en Washington para avanzar en un acuerdo marco

Representantes de los Gobiernos de Bolivia y Estados Unidos se reunirán en junio en Washington para avanzar en el nuevo "convenio marco de respeto mutuo", que regirá las relaciones entre ambos países, informó hoy el embajador boliviano en la ONU, Pablo Solón, en declaraciones a la radio estatal.
Solón explicó que las comisiones técnicas de ambos países que esta semana sentaron las bases de una agenda común en La Paz, se volverán a reunir el próximo mes en la capital estadounidense para "barrer (ese) documento y ver hasta dónde avanzamos".
Los Gobiernos de Bolivia y EE.UU. fijaron el pasado jueves durante una visita a La Paz del secretario adjunto de Washington para América Latina, Thomas Shannon, las bases de un diálogo para mejorar la relación bilateral, deteriorada desde la expulsión de sus embajadores en septiembre pasado.
Solón reconoció que el acuerdo está bien encaminado puesto que "ya están dadas las señales políticas", pero no determinó si la agenda bilateral de diez puntos podría concluirse en la próxima reunión o si haría falta un tercer encuentro de trabajo.
"Estamos en las comas y puntos que tienen que plasmarse en un acuerdo vinculante", agregó.
El representante diplomático boliviano recordó que estos trabajos conjuntos se acordaron en la Cumbre de las Américas que se celebró de abril en Trinidad y Tobago y en una reunión entre el canciller boliviano, David Choquehuanca, y la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton.
"El objetivo es que cuando los dos cancilleres se vuelvan a encontrar todo el trabajo esté realizado", concluyó Solón al respecto.
En la primera reunión en La Paz se aprobaron los cimientos de la agenda bilateral que se basa en los principios de respeto a la soberanía, integridad territorial, libre determinación de los pueblos, la no injerencia en asuntos internos y el reconocimiento de los gobiernos elegidos, entre otros.
Tras ese encuentro, las dos delegaciones valoraron la predisposición y las señales que apuntan a una posible reconciliación entre las administraciones de La Paz y Washington.
No obstante, el Gobierno boliviano ratificó su postura sobre temas espinosos como la negativa a que la agencia antidrogas estadounidense (DEA) vuelva a operar en el país y en su petición para que Washington de curso a la extradición del ex presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003), que radica en EE.UU., para que sea juzgado por genocidio en Bolivia.