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El CGPJ decide mañana entre Barrientos y Gimeno para presidir el TSJ de Cataluña que enjuiciará las desobediencias al TC

El Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se encuentra dividido por elección mañana de nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) entre la renovación de su actual presidente, Miguel Ángel Gimeno, que fue dirigente de la asociación progresista Jueces para la Democracia (JpD), y el que parece ser el favorito del presidente del órgano, Carlos Lesmes, que es el magistrado que preside la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Barcelona y asociado a Francisco de Vitoria (FdV) Jesús María Barrientos.
Se trata de un nombramiento clave al ser el TSJC el órgano en el que se investigaría y juzgaría por desobediencia a los miembros del Gobierno catalán en caso de que no acataran la inconstitucionalidad de la declaración independentista y o si la Fiscalía se inclinara por acusarles de otros delitos por la vía penal. Además, este órgano ha venido siendo el competente para instruir la causa contra el expresidente Artur Mas y otros cargos por la organización de la consulta del 9-N.
Gimeno no parece ser el favorito de la mayoría conservadora del órgano de gobierno de los jueces toda vez que el pasado mes de octubre se informó de que el presidente Lesmes se habría "interesado directamente" por la querella contra Mas y se habría puesto en contacto con aquel para expresar su desacuerdo con la tardanza con la que se llevaba este asunto, según denunció en su día JpD.
No obstante, no parece existir un apoyo unánime para el candidato del presidente, que sería Barrientos, y lo que suceda mañana en el Pleno no está aún claro, según fuentes consultadas por Europa Press. El que parece tener menos opciones es el tercer aspirante, el presidente de la Audiencia Provincial de Girona Fernando Lacaba.
Durante las entrevistas a los que los aspirantes se sometieron el pasado 12 de enero ante el CGPJ Barrientos se refirió a la "preocupante situación" provocada por las intenciones del actual equipo de gobierno, que ha anunciado que desarrollará el "acuerdo de desconexión". El juez indicó que "ese escenario futuro de ruptura de las relaciones en el campo institucional de la comunidad autónoma" provoca un marco "muy delicado desde la perspectiva del cargo".
Avanzó que su intención, en el caso de ser elegido, sería la de "acomodarse a las circunstancias de cada momento", siempre con sometimiento a los mandatos legales y al orden constitucional. También aseguró que existen un centenar de vacantes en la planta judicial catalana, provocadas --dijo-- por la inestabilidad creada por la "situación peculiar" que se vive en la comunidad autónoma, y las "incertidumbres" que ésta provoca.
Llegó a mencionar la causa abierta tras la consulta del 9-N para proponer que se eviten situaciones como la que ha generado que el juez Joan Manel Abril, haya sido designado instructor de la querella contra Mas cuando fue elegido magistrado para el TSJC a propuesta del Parlament catalán. "Uno de los compañeros de procedencia parlamentaria investiga ahora a tres miembros del Govern", recordó Barrientos, planteando que estos magistrados propuestos por el Parlament, "corran turno" en el reparto de las causas que afecten a aforados.
Por su parte, Gimeno contestó a las preguntas que le realizó una de las vocales, Nuria Díaz Abad , que no contemplaba ni "quería" contemplar un escenario de ruptura. En su opinión, el Estado tiene los medios para poder actuar en consecuencia, dijo y pidió al CGPJ que confiera toda la legitimidad posible al nuevo presidente ante esta situación que se prevé "muy crítica".
Gimeno precisó que los jueces no deben manifestarse al respecto del proceso independentista y convertirse, de ese modo, en actores políticos. "Nos perjudica hacernos protagonistas" --indicó-- y agregó que el poder judicial se encargará de juzgar los conflictos de esta naturaleza y lo hará aplicando la ley "como no puede ser de otra manera".