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La CUP pide firmeza con el plan soberanista y el Govern responde: "No nos temblarán las piernas"

Munté afirma que el "vértigo" no impedirá la hoja de ruta de 18 meses
La CUP ha exigido este miércoles al Govern que sea firme con el despliegue de la hoja de ruta independentista y la consellera de Presidencia, Neus Munté, ha respondido: "No nos temblarán las piernas".
"Defenderemos hasta el final la legalidad de lo que estábamos, estamos y seguiremos haciendo. Cuando hay un mandato democrático, todo lo demás sobra", ha respondido Munté en el pleno del Parlament al diputado de la CUP Joan Garriga 'Nana, que ha pedido el compromiso explícito del Govern.
Munté ha admitido que el Ejecutivo siente vértigo en algunos momentos, pero esto no impedirá que lleve "el país a buen puerto con pleno convencimiento y responsabilidad", y con todas las estructuras y el marco legal que se necesitan.
"Me gustaría que creyera sinceramente la voluntad del Govern de cumplir con todo aquello que ha aprobado el Parlament", ha dicho sobre la resolución independentista anulada por el Tribunal Constitucional (TC) y sobre el plan de choque social pactado con la CUP.
La voluntad del Govern es "cumplir literalmente los compromisos de la hoja de ruta" porque es un compromiso adquirido con los ciudadanos y que está avalado por el mandato democrático de las elecciones catalanas, ha destacado.
"Donde esté este mandato, muchas otras cosas sobran y no nos temblarán las piernas", como demuestra el hecho de que hasta cuatro políticos catalanes están siendo investigados por un presunto delito de desobediencia en la organización de la consulta del 9N, ha recordado.
Pese a las acusaciones de la oposición al Govern de las últimas semanas por considerar que ha retrocedido en sus anhelos independentistas para volver a la etapa del referéndum, tanto Puigdemont como sus consellers no se desviarán "ni un milímetro del compromiso" independentista.
VOLUNTAD INALTERABLE
"Nuestra voluntad inalterable es dejar preparado el país en 18 meses, que ahora ya son 16, para disponer de un Estado absolutamente independiente", ha añadido Munté, que ha celebrado poder contar con la CUP en este camino pese a las diferencias entre este grupo y JxSí.
Garriga ha dicho que "es bueno" que el Govern reitere públicamente el compromiso que tiene con la independencia para que no pierda credibilidad la labor que se lleva a cabo en el Parlement, y ha citado la resolución independentista.
PRÓXIMA MOCIÓN DE LA CUP
"Nos tenemos que creer que este Parlament es soberano y que puede iniciar las leyes políticas que repercuten en el día a día de la gente", y que trabaja en unos parámetros de breve excepcionalidad, por lo que la CUP presentará una moción en el próximo pleno para que queden por escrito los compromisos del Govern con el independentismo.
Ha recordado que "esta no es una legislatura normal, sino de ruptura, cambios, transformaciones y retos" para lograr que las instituciones sean el reflejo claro de la voluntad de los ciudadanos.
"Somos conocedores del vértigo que da que se precipiten las cosas, pero tenemos la necesidad de dar respuesta en el tiempo adecuado" y prometido, que es el de 18 meses, ha dicho Garriga, que ha apelado a acabar con el 'statu quo' actual marcado por el espíritu de la transición.
PROCESO DE ABAJO ARRIBA
Munté ha respondido que la transición "no se hizo con la gente, de abajo a arriba, sino que todo debía quedar atado y bien atado", algo que no ocurre actualmente en Catalunya porque son los ciudadanos los que impulsan el proceso independentista, ha dicho.
"Si el marco del régimen de 78 no es válido para cumplir con el mandato del 9N, tampoco lo es el marco autonómico ni la aceptación de la deuda", ha añadido Garriga, que ha reclamado al Govern gestos inequívocos para demostrar su intención de avanzar hacia una república catalana.
Y ha avisado de que la CUP no se ha comprometido a apuntalar al Govern; sólo a estar a su lado en el despliegue de la hoja de ruta independentista: "La excepcionalidad no entiende de chantajes, políticas autonomistas y políticas que ahogan a las clases populares, sino de dar la estabilidad necesaria ante los envites del Estado".