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Compromís quiere que se retiren todas las placas conmemorativas con nombres de políticos corruptos

Los senadores de Compromís han presentado una moción en la Cámara Alta en la que piden al Gobierno que se retiren de todos los edificios o infraestructuras del Estado las placas o elementos conmemorativos que lleven el nombre de personas condenadas por corrupción, fraude a la Hacienda o condenas relacionadas con su tarea.
La moción reclama al Ejecutivo también una regulación general de la colocación de estas placas, con las que se recuerda el día en que se inauguró una obra pública y quién estaba al frente de la administración que la impulsó.
Con una normativa, asegura Compromís, se evitaría "una atribución patrimonialista del gestor o gestora, políticos de turno" de una obra pagada con dinero público. "Un alcalde, un consejero o consejera, un ministro o ministra, un presidente o presidenta del Gobierno, no pagan de su bolsillo nunca una obra pública y, por tanto, el mérito de hacerla es de los y las contribuyentes", dice el texto de la moción.
El senador Carles Mulet ha explicado que considera "evidente" el desapego de los ciudadanos con una parte de la clase política, "especialmente por los casos de corrupción y el aprovechamiento que algunos están haciendo del cargo político o por la ineptitud como gestores públicos".
UNA APORTACIÓN "DESINTERESADA"
Mulet ha añadido que es la aportación de los políticos debe ser "temporal, voluntaria y desinteresada", pero que hay cientos de placas de alcaldes, presidentes de diputación o consejeros "investigados por hechos muy graves o que se encuentran encarcelados", que a su juicio "no se merecen figurar en ninguna placa dorada".
El senador va más allá y entiende que no debería colocarse si quiera la placa, porque cree que no tiene "ningún mérito" la conclusión de una obra, "a veces incluso es un error". "Por no hablar de aquellos casos donde con las grandes obras públicas se acaba creando comisiones que retornan al partido o los políticos", ha añadido.