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Confirmada una pena de seis meses contra el supuesto maltratador de Bedmar (Jaén) por convivir con su mujer

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Jaén ha confirmado la condena de seis meses de prisión que en mayo le impuso el Juzgado de lo Penal número 1 a S.M.C., vecino de Bedmar y Garcíez de 78 años de edad, por un delito de quebrantamiento de condena cometido al haber vuelto a vivir con su mujer a pesar de estar vigente una orden de alejamiento respecto a ella.
No es la primera vez que se condena por hechos similares a este hombre, cuyo caso fue objeto de atención por parte de los medios de comunicación en marzo a raíz de que la misma Sección Segunda de la Audiencia lo absolviese de otro delito de quebrantamiento de condena supuestamente cometido en un periodo de tiempo distinto, atendiendo para ello a la eximente de estado de necesidad, al entender que no tenía "dónde ir".
Sin embargo, en esta ocasión el tribunal de la Audiencia, presidido por el juez Pío Aguirre y con el magistrado Saturnino Regidor como ponente, ha entendido en su sentencia, fechada el 30 de septiembre y consultada por Europa Press, que en el periodo de tiempo ahora enjuiciado "se ha acreditado que el acusado podía irse a vivir con su hermana y no quebrantar así la orden de alejamiento con respecto a su esposa, pese a lo cual vulneró conscientemente dicha medida", al contrario que la vez anterior, cuando "sí se acreditó la real existencia de una situación de necesidad".
Así, la conducta del procesado "sí merece el reproche penal aplicado en la resolución recurrida al no concurrir en este periodo el estado de necesidad alegado", añade la sentencia de la Audiencia, que se alinea así con lo expuesto en la del Juzgado de lo Penal 1, que, por tanto, confirma.
En concreto, dicho fallo del Penal consideró probado que el acusado "conocía" de la existencia de una prohibición de acercarse a menos de 500 metros de su mujer "desde finales de mayo de 2012 a 24 de octubre" de ese año, como condena por un delito de malos tratos habituales y tres de malos tratos que le había impuesto el Juzgado de lo Penal número 2, y pese a ello había "reanudado la convivencia" con su esposa.
Contra esa nueva condena a seis meses de cárcel interpuso la defensa del procesado un recurso de apelación ante la Audiencia que es el que ahora ha sido desestimado, al rechazarse que en este caso se pueda invocar la eximente completa de estado de necesidad que esgrimía su abogada, por considerar que sí podía haberse ido a vivir con su hermana.