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Constitucionalistas dicen que las elecciones plebiscitarias de Mas no existen y no tendrían consecuencias jurídicas

"Mas se empeña en hacer lo que no puede hacer, como un niño cuando pide a sus padres que le bajen la luna", ironiza un experto
Expertos constitucionalistas han avisado de que las elecciones plebiscitarias que plantea el presidente de la Generalitat, Artur Mas, en caso de que no le permitan realizar la consulta soberanista no existen y por tanto unos comicios planteados bajo esta premisa no tendrían ninguna consecuencia legal ni jurídica.
Los expertos en Derecho Constitucional consultados por Europa Press han recordado que se trata de una figura que no existe en el ordenamiento jurídico español. La única opción que tendría Mas sería la de convocar unas elecciones autonómicas comunes pero vincular el voto a su candidatura a una determinada postura.
Sin embargo, el resultado de esas elecciones no tendría ninguna consecuencia legal ni jurídica para una eventual independencia de Cataluña. "No va más allá de una oferta política", ha explicado Emilio Pajares, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid.
"Elecciones plebiscitarias como tal figura no existe, lo que se puede es pretender darle un carácter plebiscitario a las elecciones autonómicas", ha insistido Pajares, que cree que esto sería difícil dada la pluralidad de fuerzas políticas que concurren a unos comicios.
El caso que sí se ha dado en anteriores ocasiones, según recuerda, es el de un presidente que liga su futuro al resultado de un referéndum, como hiciera Felipe González en 1982 en la consulta sobre la entrada de España en la OTAN, que anunció que dimitiría si ganaba el 'no'.
Argumentos similares ha utilizado el profesor de Derecho Constitucional de la Universidad San Pablo CEU Rafael Murillo, quien ha insistido en que la única opción de Artur Mas sería intentar vincular un proceso electoral a una determinada opción. Sin embargo, esta actitud cree que supondría "una especie de chantaje político", ya que un proceso electoral tiene el fin de elegir representantes y no tomar una decisión vinculante de carácter político.
PRECEDENTE EN 1931
Murillo ha recordado un precedente en las elecciones locales del 12 de abril de 1931 convocadas por el almirante Juan Bautista Aznar, cuando pese a su carácter municipal se consideraba en juego la continuidad de la monarquía o la preferencia por un sistema republicano.
A su juicio, dado que Mas no tiene competencias para convocar un referéndum, debería optar por promover una propuesta de reforma de la Constitución en el Parlamento catalán para enviarla después a las Cortes Generales. Según ha expuesto, se trataría de una reforma constitucional agravada porque exigiría modificar el artículo 2 que recoge la indisoluble unidad de la nación española.
Murillo cree que "el único resquicio" para celebrar una consulta es que fuera autorizada por el Gobierno, pero esta opción también plantea dudas porque también exigiría después una reforma de la Carta Magna. "Sería una especie de sondeo sin consecuencias automáticas", ha explicado reconociendo sus "dudas" sobre la capacidad del presidente del Gobierno para convocar este tipo de referéndum "porque sería inconstitucional".
COMPETENCIA EXCLUSIVA DEL ESTADO
Este punto ha sido apoyado por Roberto Blanco, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Santiago de Compostela, que ve también "dudoso" que el Gobierno pueda convocar un referéndum para consultar sobre la secesión de un territorio sin reformar antes la Constitución. Pero además, ha coincidido también en que la soberanía nacional es del pueblo español, por lo que "esa decisión tendría que ser tomada por el conjunto del pueblo español".
A su juicio, el presidente de la Generalitat "está empeñado en hacer lo que no puede hacer". "Como un niño cuando pide a sus padres que le bajen la luna. Quiere hacer una consulta que no puede hacer porque no hay ninguna duda de que la competencia para ello es exclusiva del Estado", ha subrayado.