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ELA augura nuevos "ataques brutales" y llama a la huelga general de septiembre para evitar "el destrozo social"

Dice que élites polítícas y económicas usan las instituciones de la UE para hacer una "expropiación de derechos laborales y sociales"
El secretario general de ELA, Adolfo Muñoz, ha augurado nuevos "ataques brutales a los que hay que responder" y ha afirmado que la huelga general del próximo 26 de septiembre en Euskadi "es el único camino para tratar de evitar el destrozo social que están imponiendo".
En un comunicado, Muñoz ha señalado que "las élites políticas y económicas, al margen de cualquier control democrático, decidieron que a ellos la crisis no les iba a costar nada y que había que organizar una expropiación, utilizando todas las vías a su alcance, de derechos laborales y sociales para favorecer otra fase de acumulación de capital". "Es lo único que les importa", ha añadido.
A su juicio, para ese objetivo, se utilizan las Instituciones Europeas, con el fin de "asegurar que se hacen las reformas y recortes que interesan al poder económico". "Europa, que representó en otros tiempos un anhelo de libertad y de equilibrio social, es hoy la construcción supraestatal más neoliberal y antisocial del mundo", ha remarcado.
A su juicio, "este neoliberalismo voraz incapaz de mirar hacia atrás y ver el destrozo social que provoca, solo admite una contestación: 'o ganan ellos y su codicia o nosotros'"
Muñoz ha destacado que es muy grave "el control por parte del capital de las élites políticas que afecta prácticamente a todos los partidos políticos".
"Han renunciado a la acción política alternativa y, cuando eso sucede, lo que tenemos de facto es un partido político único para una sola política en todo el Estado. Saben que esas políticas nos conducen a más paro y más pobreza y, sin embargo, son incapaces de diferenciarse en la acción política", ha agregado.
Para la central sindical, "hay una aparente lucha ideológica que se limita al uso de las palabras con fines electorales sin que tenga concreción alguna en la política real".
En ese sentido, ha asegurado que "pedir unos nuevos Pactos de la Moncloa supone un fraude a la sociedad que más sufre". "Esos pactos hoy, de realizarse, sólo tendrán por objeto el blindaje corporativo de aquellos partidos que aceptan la gestión de la crisis en los mismos parámetros que plantea el PP. Solo hay que mirar a Grecia para comprobarlo".
Adolfo Muñoz ha lamentado la "hipocresía con que se funciona en política". "Es inaceptable que, sabiendo qué supone la utilización de las leyes básicas en el Estado para imponer política antisocial, los partidos vascos se limiten a pedir el pase foral allí donde ellos no tienen responsabilidades institucionales y, sin embargo, cumplan lo que Rajoy establece, en sus propias Instituciones", ha apuntado.
En esta línea, ha manifestado que "la actual coyuntura de extraordinaria gravedad representa una gran oportunidad para que la política social se reivindique, para llenar el autogobierno o la soberanía de contenido real". "Todo eso, que hoy es más urgente, exige voluntad política y credibilidad. Y hoy, la credibilidad sólo la da el no cumplimiento", ha subrayado
El dirigente sindical ha señalado que "Agosto es tiempo hábil para que hagan más cosas". "También lo fue el año 2011 cuando Zapatero y Rajoy acordaron reformar la Constitución para establecer que, antes que cualquier otro gasto, la prioridad de los presupuestos públicos es el pago de la deuda a los que especulan con ella. Todo lo que hace Rajoy hoy se basa en aquella reforma constitucional, que hay que recordar, fue acordada entre PSOE y PP".
"SALVAJADA"
Por ello, ha calificado de "salvajada" que se anuncie "que hay que recortar otros 100.000 millones de euros más en los próximos dos años".
Muñoz ha concluido que "la huelga general convocada para el 26 de septiembre pretende trasladar a la movilización social todo el malestar acumulado y, así, forzar a la política a lo que no quiere hacer".
"No hay ninguna razón para la indiferencia; ninguna razón para que el miedo nos paralice. Hay que responder en proporción a lo que está en juego. Se podría decir que, excepto la banca y la gran empresa --los únicos beneficiados de esta política-- el resto de la sociedad que vivimos en la economía real estamos interpelados a la movilización", ha concluido.