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La secesión de Euskadi provocaría una pérdida del PIB vasco del 13%, según un estudio del profesor Rodríguez Mora

Ruiz Soroa dice que la propuesta catalana de consulta "está viciada de origen", pero cree que el Gobierno "retrasa" un debate "inevitable"
La secesión de Euskadi de España provocaría una pérdida de entre el 10% y el 13% del PIB vasco, según las conclusiones del profesor de Economía de la Universidad de Edimburgo José V. Rodríguez Mora, recogidas en un capítulo del libro "La secesión de España" Bases para un debate desde el País Vasco, de Joseba Arregi, José María Ruiz Soroa y Luis Castells Arteche, un trabajo impulsado por la Fundación Mario Onaindia.
En la presentación del libro en Bilbao, José María Ruiz Soroa ha destacado el capítulo "absolutamente novedoso" de Rodríguez Mora porque "es la primera vez que se plantea desde un punto de vista econométrico serio las consecuencias que tendría, con toda seguridad, la secesión en el caso de Euskadi desde el punto de vista económico".
"Y no lo hace de la forma en que normalmente se discute este tema en España, hablando de flujos o balances fiscales, sino desde un punto de vista totalmente distinto, de flujos comerciales", ha precisado.
Tras destacar que Rodríguez Mora es "uno de los especialistas europeos internacionales que más ha escrito sobre el llamado efecto frontera o efecto fricción, es decir el efecto que causa sobre el comercio entre dos territorios determinados la existencia o no de una frontera política entre ellos", Ruiz Soroa ha explicado que este profesor de la Universidad de Edimburgo, junto a otros colaboradores internacionales, han sido capaces de diseñar "unos modelos econométricos que permiten predecir cuál sería el efecto frontera teniendo en cuenta la situación actual del comercio de Euskadi, su relación con España y con otros países".
En ese sentido, ha indicado que su predicción estadística es que Euskadi "perdería un 13% de su PIB en el caso de establecer una frontera con el resto de España, y eso en el mejor de los casos, aún suponiendo que fuera una secesión amistosa y pactada". "En el mejor de los casos esto produciría un impacto negativo en Euskadi de entre un 10 y un 13% del PIB, y también sufriría España pero mucho menos, alrededor de un 1% del PIB, porque es más grande y el efecto se disemina", ha señalado Ruiz Soroa.
Para Euskadi, ha señalado, "España es el objeto principal y más importante de su comercio exterior, relación que puede llegar hasta el 40% de nuestro PIB, que no sería mantenible por el efecto frontera en caso de independencia".
CONSULTA EN CATALUÑA
Por otro lado, Ruiz Soroa se ha referido a la actualidad de este martes, que pasa por la tramitación de la proposición de ley del Parlament que pide al Gobierno la competencia para poder celebrar la consulta soberanista prometida para el próximo noviembre, para reconocer que "espera poco" del debate y de la resolución que adopte el Congreso porque la propuesta catalana "está viciada de origen".
Según ha dicho, se trata de una "petición soberanista" planteada "desde una postura unilateral" y, además, está "técnicamente mal plantead porque la competencia que se reclama, convocar un referéndum, no es delegable en el sistema constitucional español y, de alguna forma, es una imposición".
Asimismo, ha reconocido que, por parte del Gobierno español "tampoco hay predisposición alguna a aceptar un diálogo sobre la esencia de lo que se está planteando". "La esencia de lo que la asamblea catalana esta planteando a España es 'queremos separarnos' y sobre eso habría que hablar", ha opinado, para advertir de que "lo que se está haciendo es retrasar un debate que tarde o temprano se va inevitablemente en este país a plantear".
Ruiz Soroa ha señalado que "no existe lo que aquí se llama de manera borrosa un derecho a decidir unilateral por parte de ningún territorio de un estado, pero sí existe una demanda legítima, lo que nuestro Tribunal Constitucional acaba de llamar aspiración legítima, que pueden ostentar los ciudadanos de parte de un país con respecto al estado en que se encuentran".
En ese sentido, ha señalado que "esta aspiración, si es legítima, debe tener un cauce de tratamiento en el derecho interno". "En el derecho internacional no hay solución porque no se aplica el derecho de autodeterminación a un estado democrático por definición, pero en derecho interno toda demanda legítima debe poder ser atendida, tramitada y respondida de una forma razonable, motivada y fundada", ha añadido.
Tras precisar que con ello no quiere decir que "basta con que exista una demanda para que exista automáticamente la obligación de conceder la independencia a ese territorio, porque si fuera así sería un derecho y no lo es", Ruiz Soroa ha señalado que "sí es una demanda" y lo que proponen en el libro es "ver si hay forma de pactar en el derecho español y dentro de la Constitución española esta demanda que, efectivamente existe, en el caso de Cataluña, donde lo está planteando su asamblea legislativa y una parte importante de su población".
Ruiz Soroa ha afirmado que la Constitución "da margen para tratar una demanda de secesión dentro de los esquemas" de la Carta Magna. "Evidentemente, la secesión de Euskadi o de Cataluña conllevaría, finalmente, de manera inevitable, tener que reformar la Constitución, porque ésta prevé la unidad del territorio nacional", ha subrayado.
No obstante, ha indicado que "hay forma de regular legislativamente y sin necesidad de reforma la Constitución un procedimiento para constatar si existe o no una demanda firma, serena, asentada y clara de secesionarse en una zona del territorio nacional y, si ésta existe y una vez comprobada a través de una consulta, negociar entre las partes si esa secesión se puede llevar a efecto y de qué manera".
En el libro, ha explicado, se defiende que, "con independencia de que la formula que se utilice, lo que sí existe en una democracia que se tenga por tal en el sentido completo del término es la obligación de establecer cauces legales para tramitar y dar una respuesta razonable y democrática a la demanda de secesión que plantee, en este caso que nos interesa Euskadi, y exactamente igual en el caso de Cataluña".
En el caso de Cataluña, ha dicho que "la consulta refrendataria que se puede hacer perfectamente con la Constitución vigente para saber si en Cataluña existe o no voluntad clara de secesionarse, debe cumplir con el principio de la claridad en el debate", porque la secesión "no es una decisión que se toma un día y se puede cambiar mañana", sino que es "una decisión irreversible", por lo que, según ha planteado, debería someterse a "mayorías superiores al mero 50% más uno".
PREGUNTA
En cuanto a la pregunta de la consulta, Ruiz Soroa ha indicado que debe ser "de contestación binaria: sí o no, no puede ser múltiple", ya que cualquier pregunta que plantee más de una alternativa "en engañosa". En ese sentido, ha considerado que la propuesta en Cataluña es "absolutamente inaceptable desde un punto de vista democrático".
Además, cree que la pregunta debe incluir la palabra independencia porque "el votante tiene que visualizar claramente qué va a pasar al día siguiente en función de que diga sí o no".
"UNIÓN MEJOR QUE SEPARACIÓN"
Por su parte, Joseba Arregi ha señalado que "todos los colaboradores" de este libro comparten la idea de que "siempre la unión es mejor que la separación". "En política, y más si es política democrática, la política o significa unión o, sino, significa simplemente un ejercicio bruto del poder", ha subrayado.
Para los que han participado en este libro, ha precisado, "la unión se debe fundamentar en aquello que puede ser común entre los distintos, que es la ciudadanía, el derecho de ciudadanía, los derechos fundamentales y las libertades fundamentales, porque si se pretende la unión en base a marcadores lingüísticos, étnicos o culturales, eso termina separando".