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Exdirectivos de Madridec descargan en Seguriber la culpa de que no funcionaran algunas de las cámaras del Arena

El exconsejero asegura que Flores le dijo que no habían llegado a las 10.600 personas tras pedirle explicaciones
El exdirector gerente y el exconsejero delegado de Madrid Espacios y Congresos (Madridec) Jorge Rodrigo Domínguez y José Ángel Rivero han descargado en Seguriber la culpa de que varias de las cámaras del pabellón municipal no funcionaran la noche de la tragedia, ya que el informar sobre esta anomalía a la dirección era una de sus obligaciones conforme al contrato firmado para realizar tareas de seguridad activa.
Así lo han señalado durante su testifical en la vista oral del juicio que se celebra en la Audiencia de Madrid, donde han confirmado que había un contrato de fidelización con Diviertt, la empresa de Miguel Ángel Flores. Precisamente, la existencia de este documento fue la que llevó a la exalcaldesa de Madrid, Ana Botella, a cesar a la cúpula de Madridec, entre ellos a Domínguez y a Rivero.
El exdirector de Madridec, actualmente asesor de la Comunidad de Madrid, acudió al pabellón tras la tragedia acompañado por la exconcejal Fátima Núñez y el exdirector de Emergencias Alfonso del Álamo. Pudo ver a dos de las víctimas tendidas en el suelo de la enfermería. Ya habían fallecido.
También acudió esa noche al recinto el exconsejero delegado, quien ha relatado que fue a "pedir explicaciones" en persona a Miguel Ángel Flores. "Me dijo que había habido un sobreaforo y que no habían llegado a las 10.600 personas", ha recordado.
En su declaración, Jorge Rodrigo ha manifestado a preguntas del abogado Felipe Moreno que nunca han sabido que faltaban cámaras. "Lo desconocía. La dirección nunca lo ha sabido. Yo contrato una empresa de seguridad que lo tendría que decir", ha insistido el testigo, una afirmación corroborada por el exconsejero delegado Ángel Rivero.
De hecho, en el vomitorio donde se produjo la avalancha mortal solo había una carcasa vacía sin cámara en el interior, lo que hizo que nadie en el control de cámaras viera lo que se estaba produciendo en el interior.
CONTROL DE CÁMARAS
Sobre este control, el exdirector de Madriddec ha recalcado que el vigilante de Seguriber tenía la obligación de avisar ante cualquier incidencia, dado que en el contrato constaban que hacían funciones de seguridad activa.
Roberto Mateos, el vigilante que debía estar en este cuarto, se ausentó del mismo en el momento de la tragedia, sin avisar de lo que pasaba, según su declaración en el juicio y en instrucción. Así, ha detallado que Seguriber debía hacer un plan integral con vigilantes activos, desvinculando a Kontrol 34 de haber ejercido tareas de seguridad interior.
Domínguez también ha destacado que Miguel Ángel Flores no estaba autorizado a vender entradas antes de firmar el contrato. Sobre esta cuestión, ha especificado que empezó a vender entradas en septiembre de 2012, un mes antes de firmar el contrato con Madridec.
Según el testigo, el promotor de la fiesta no tenía permitido usar el pabellón satélite porque "nunca" estuvo alquilado. En este lugar se guardaron las urnas que contenían las entradas, cifradas en 23.000 por la Policía Judicial.
Además, ha señalado que el recinto cumplía la normativa de licencias y que a él siempre se le comunicó que debían ceder un espacio al promotor para instalar una enfermería.
El exconsejero delegado ha señalado que Madridec se limitaba a arrendar esas instalaciones. "Nuestra preocupación era la seguridad. Y a las empresas de seguridad se les exigía un plan integral de vigilancia para cada evento", ha aseverado Rivero.