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Fernández critica que se trate de reformar "a hurtadillas" las autonomías y pide a Rajoy "sensibilidad social"

El presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández (PSOE), ha defendido este viernes las autonomías, pero con la puerta abierta a un debate "claro" sobre su modelo y sin reducir sus gobiernos a "brazos ejecutores" de las decisiones que impone el Ejecutivo español. Ha criticado que se use la crisis para tratar de reformar los gobiernos autonómicos "a hurtadillas" al tiempo que ha pedido al presidente regional Mariano Rajoy, "sensibilidad social".
Ha incidido, además, en que no debe entenderse como un mosaico de poderes regionales y ha rechazado la "insaciable voracidad" de competencias A su juicio, esto no puede ser base para reformar la estructura territorial "a hurtadillas, ni aprovechar la crisis para ajustar las cuentas al modelo del Estado". "La unidad no se consigue con la aplicación de la ley del embudo en la fijación de los objetivos de déficit y los límites de deuda, con el desprecio al diálogo con los gobiernos autónomos" que son, a su juicio, Estado.
"Los problemas de mala gestión no se solucionan con mayor centralismo ni con huidas nacionalistas hacia delante", ha apuntado durante el acto inaugural de la 56 Feria Internacional de Muestras de Asturias celebrado en el Palacio de Congresos del recinto ferial 'Luis Adaro, en el que han intervenido además la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón (Foro), el delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo (PP), y el presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño.
"La disyuntiva no está entre autogobierno y reencentralización, sino entre sistemas descentralizados eficientes y los que no lo son", ha asegurado, antes de destacar que las autonomías no son "protuberancias insanas" sino que integran un modelo constitucional. Al tiempo, ha confesado que este es "la forma vergonzante e incompleta que adopta el federalismo en España".
A su juicio, los problemas de gestión, se solucionan con una mejor gestión. Fernández, en este punto, ha matizado que rechaza el modelo foral no por constitucional, pero sí los resultados del concierto vasco y navarro, tanto por su cálculo como por su nula aportación a la solidaridad interterritorial. "Estamos en un vórtice histórico cuyas consecuencias aún son imprevisibles", ha afirmado.
PACTOS 'GENEROSOS'
Asimismo, ha reconocido que el Gobierno de España está respaldado por una mayoría absoluta que lo legitima, pero ha recalcado que la situación requiere de pactos "generosos", en los que deben estar presentes las autonomías.
"Asistimos a una doble deslegitimación del Estado de las autonomías, la de quienes desenmascaran su centralismo y la de quienes se refugian en una autoafirmación excluyente", ha recriminado, al tiempo que ha defendido que no se mide el éxito de un gobierno autonómico por su "perpetua" reclamación frente a Madrid.
Con todo, ha indicado que no habrá solución para España si no mejora Europa, como tampoco la habrá de forma aislada para Asturias sin España. Unido a ello, ha apuntado que el país requiere de un doble acuerdo social y político, con independencia de quien lo formalice, sin partidismos y sin priorizar la disciplina de partido. Un pacto cimentado en un pacto político e institucional.
"El Gobierno de España debe recuperar la sensibilidad social", ha indicado. A este respecto, pese a reconocer que un gobernante debe tomar medidas aunque sean impopulares, ha conminado a no prescindir del sentimiento, de la opinión ni de la razón social. "No se es más fuerte, sino más ciego, por ser ajeno al clamor que protesta ante las decisiones injustas", ha apuntado.
Por todo ello, el presidente regional ha animado a los asturianos a no rendirse ante la crisis y ha enumerado algunas de las políticas puestas en marcha o en estudio, como el plan de pago a proveedores, las negociaciones de la concertación social o la reestructuración del sector público empresarial y fundacional del Principado.
Sobre la concertación, ha urgido a romper con la inercia y ha instado a los participantes en la negociación a ser "ambiciosos y renovadores", además de desear que esta sirva de referencia en el ámbito español, sin partidismos. "Mi Gobierno trabaja para una Asturias mejor", ha dicho, antes de decir no resignarse a no reclamar las infraestructuras pendientes ni a la vocación exportadora de las empresas.
Ha insistido en la necesidad de recuperar la normalidad pero ha dejado claro que no se resigna tampoco por ello a tener más de 100.000 parados en Asturias. "No sacrificaré la calidad social en aras de la calidad económica, ni viceversa", ha advertido. En este sentido, ha indicado que el Gobierno regional no puede crear puestos de trabajo pero sí generar condiciones para que se creen, y también preparar a los trabajadores para que los ocupen.
Para él, la Industria y servicios asociados son vital para salir de la crisis y ha indicado que para el Principado las palabras clave son "innovación, conocimiento, internacionalización y sostenibilidad", pero sin una ruptura radical a sectores tradicionales, que ahora se vuelven "irrenunciables". Por ello, ha destacado la importancia de la Fidma, como, como uno de los motores que debe seguir funcionando.