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Foro de líderes analiza vías para una mayor armonía social en América Latina

La consecución de una mayor armonía social en América Latina pasa por la reducción de la desigualdad en la región, concluyeron hoy varios de los participantes en el Foro de Reconciliación que se celebra en Washington.
El evento, que acoge hasta mañana el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), persigue analizar las complejas dinámicas sociales para el perdón y el arrepentimiento tras conflictos traumáticos en los países.
El acto inició con un discurso del arzobispo sudafricano y Premio Nobel de la Paz Desmond Tutu la noche del miércoles y cuenta con la participación de políticos, periodistas, activistas, artistas y víctimas de regímenes represivos.
El primer ministro peruano, Yehude Simon, fue hoy uno de los participantes en un panel sobre los procesos de reconciliación en América Latina tras la larga historia de divisiones étnicas y sociales que desencadenaron guerras civiles, regímenes autoritarios y otras formas de violencia.
Simon insistió en que "mientras sigan estas diferencias sociales tan marcadas evidentemente" no habrá tranquilidad en la región.
Señaló que "la violencia es producto de la pobreza, no justificada muchas veces, pero es producto de la pobreza".
Añadió que la clase empresarial necesita comenzar a entender que "su propia supervivencia en América Latina y en Perú depende de atender a la mayoría de ciudadanos".
Lamentó, por otro lado, la larga historia de fracturas sociales del Perú que se remonta, dijo, a la época de los incas, y mencionó que el país tiene ahora un programa de reconciliación nacional que pasa por la construcción de la que definió como una "economía solidaria".
Las conclusiones del presidente del Consejo de Ministros peruano coincidieron con las de Oded Grajew, presidente del instituto brasileño Ethos, que trata de impulsar la responsabilidad social en el mundo empresarial.
Grajew, ex asesor del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que uno de los grandes desafíos en Latinoamérica es la reconciliación económica de la sociedad.
"Si no afrontamos el problema de la desigualdad de una forma profunda no veo ninguna posibilidad de reconciliación en América Latina", afirmó Grajew.
Añadió que la mayoría de los políticos en la región son representantes del sistema económico imperante, algo que, explicó, tiene que ver con el hecho de que "los pobres no hacen contribuciones a las campañas políticas".
Aseguró que en Brasil gran parte del dinero que financia las campañas es "dinero negro", lo que, a su juicio, implica que "organizaciones ilegales tienen un gran poder político".
"Tenemos que afrontar la gran influencia del poder económico en nuestro sistema político", añadió el presidente del instituto Ethos.
"Podemos tener discursos maravillosos, pero hasta que no arreglemos eso no habrá reconciliación social", afirmó.
El panel contó también con la presencia del cantante brasileño Gilberto Gil, que fue encarcelado y posteriormente se exilió durante la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1969.
Gil aseguró que esa experiencia le permitió ver cómo operan las fuerzas del mal y el bien en la sociedad y le dio la fuerza necesaria para elegir solucionar los problemas "de forma pacífica".
"Fue una experiencia muy valiosa", concluyó.
El Foro de la Reconciliación está organizado por la fundación Americas Business Council, un centro creado por el presidente de Televisa, Emilio Azcárraga.
La conferencia inicia con la premisa de que la reconciliación es un proceso "difícil, largo y laborioso".
Aun así, los organizadores insisten en que casos como el de Sudáfrica revelan lo mucho que pueden hacer las instituciones para facilitar e impulsar la reconciliación.
La conferencia está copresidida por Azcárraga y Luis Alberto Moreno, presidente del BID, y concluye mañana con la intervención, entre otros ponentes, del ex líder soviético Mijail Gorbachov.