Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

García-Page cree que el exministro Corcuera tendría "un postulado algo distinto si viviera en Barcelona"

Afirma que la Constitución se puede tocar pero no para "poner patas arriba un sistema que ha funcionado bien"
El secretario general del PSOE de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, cree que el exministro socialista José Luis Corcuera "tendría un postulado algo distinto" sobre el problema territorial español "si viviera en Barcelona".
García-Page ha respondido así a los medios tras asistir a un desayuno informativo del presidente de Prisa, Juan Luis Cebrián, presentado por el expresidente del Gobierno Felipe González en el Foro de la Nueva Sociedad, en el que Cataluña ha sido uno de los asuntos a debate.
El también alcalde de Toledo ha dejado clara su "admiración personal" por el exministro socialista --"me cae bien Corcuera", ha dicho también-- cuando se le ha preguntado por sus críticas a la actual posición del PSOE en favor de una reforma federal.
Corcuera terció la semana pasada en un debate entre el primer secretario del PSC, Pere Navarro y el expresidente andaluz, exministro y expresidente del PSOE Manuel Chaves.
El que fuera titular de Interior con Felipe González cargó contra el derecho a decidir que defiende el PSC pero afeó también al PSOE no tener una "idea clarísima, nítida, transparente" del Estado español, "sin ningún subterfugio ni ninguna broma". También calificó el federalismo de palabra inventada para salir de un atolladero.
García-Page ha reconocido que la reforma del Estado autonómico es hoy un debate "más de la clase política que de la sociedad", para quien las prioridades son la crisis económica, el empleo y el modelo social. Es más, cree que los asuntos territoriales y el propio hecho autonómico "tampoco ha calado nunca en la opinión pública de una manera clara", aunque con su voto en las elecciones los ciudadanos han ido consolidando el sistema.
No obstante, cree que asuntos como éste son importantes en sí mismos aunque no se discutan "todos los días en la barra del bar". "No creo que haya nadie que se levante todos los días con la neurosis de leer el Boletín Oficial del Estado y mire si dice cosas importantes, muy aburridas pero importantísimas", ha ilustrado también.
LA REALIDAD CONSTITUCIONAL SIGUE SIENDO VÁLIDA
Además, ha dejado claro que discrepa de quienes creen que todo el sistema político "está por caerse", aunque ha reconocido que sí tiene problemas. A su modo de ver, el sistema tiene tres patas fundamentales: Europa --justamente el factor que está produciendo cierto vértigo en Cataluña--, una democracia representativa con "defectos" pero sin una "alternativa solvente" y una "realidad constitucional que hoy por hoy sigue siendo válida".
Para este 'barón' socialista está claro que la Constitución "se puede tocar", pero para hacer "no una revisión general" ni "poner patas arriba el sistema porque ha funcionado bien durante treinta y tantos años". Es más, cree que no se debe permitir que una crisis que es "de origen financiero y especulativa se convierta en una crisis política", porque eso "es lo que mejor les vendría a los especuladores".
CATALUÑA: LO OPERATIVO Y LO SENTIMENTAL
García-Page ha coincidido con Felipe González en que hoy por hoy, con nuestra "realidad política y constitucional", la independencia de Cataluña es "un imposible desde el punto de vista operativo", aunque ha añadido que el problema es que "no es un imposible desde el punto de vista sentimental".
A su juicio, si el problema de Cataluña "depende de la cabeza se va a arreglar muy bien" y "si depende del bolsillo probablemente se arregle también muy bien", pero "si depende del corazón, de los sentimientos será más complicado" porque estos se inflaman y se necesitará "mucho antibiótico".