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Garzón advirtió indicios suficientes para encarcelar a la etarra Aranalde

ya advertía en un auto dictado este lunes  en relación con la etarra fugada que existían indicios suficientes para haber acordado prisión contra ella la semana pasada
La medida del titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, contraria a la adoptada la semana pasada por su compañero Eloy Velasco- que la puso en libertad bajo fianza de 12.000 euros-, no logró su objetivo, puesto que la Policía trató infructuosamente de dar con ella durante todo el día de ayer. Por eso, hoy a primera hora dictó una orden de busca y captura contra la miembro del "comando Donosti".
En el auto dictado el lunes, Garzón defiende que los hechos por los que su Juzgado obtuvo la entrega de Aranalde el pasado martes (integración en ETA y tenencia de armas y explosivos con fines terroristas) comportan un grado "elevado" de riesgo de sustracción a la acción de la justicia "teniendo entrega que la entrega de la procesada no ha sido voluntaria".
La Policía sospecha que Aranalde podría encontrarse huída desde el pasado domingo, según fuentes de la lucha antiterrorista. Ese mismo día, vecinos de su localidad natal de Ibarra (Guipúzcoa) celebraron una manifestación de protesta contra la prohibición de la Audiencia Nacional de rendirle homenaje al que la propia terrorista no acudió. 
Las primeras sospechas de las fuerzas de seguridad apuntan por tanto a la posibilidad de que Aranalde podría llevar ya tres días fugada de su localidad de la que habría salido ayudada por el entorno proetarra.
Según las mismas fuentes consultadas, la motivación principal de la fuga respondería al convencimiento del entorno de la terrorista de que el juez Garzón rectificaría a su vuelta de las vacaciones el auto dictado anteriormente por su compañero y sustituto en esta causa Eloy Velasco. 
Con ello contaban también las fuerzas de seguridad, que ya habían previsto la necesidad de estrechar la vigilancia en torno a la terrorista a la espera de la orden de la Audiencia Nacional. No obstante, las dificultades para exceder las medidas cautelares dictadas por el juez Velasco impidieron un mayor control sobre Aranalde, precisaron las mismas fuentes.
Aranalde Ijurco, extraditada por Francia el pasado martes para enjuiciarla por un delito de tenencia de explosivos como miembro de un grupo de apoyo al "comando Donosti" de ETA, tenía la obligación de comparecer semanalmente en comisaría. El juez le retiró el pasaporte para que no abandonase el territorio español. Tras su vuelta al trabajo, el magistrado Baltasar Garzón, ordenó su detención la tarde del lunes pero la etarra se había fugado. Tras confirmar la fuga, el magistrado ha ordenado orden de busca y captura.
"La vamos a detener"
El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha referido a la huída de la etarra Maite Aranalde asegurando que "en un Estado de Derecho los policías cumplen las órdenes de los jueces" en referencia a la orden del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, que dictó la puesta en libertad de la terrorista. El ministro admitió también que su liberación fue propiciada por un "error burocrático de Francia" y ha añadido que "los primeros que lo lamentan son los franceses". 
"Los jueces dictaminan cuándo alguien tiene que salir en libertad y los policías cumplen esa orden de los jueces, y los jueces dictaminan cuándo debe ser detenido y los policías cumplen las órdenes; ahora hay una orden del juez Garzón de que detengamos a esta presunta etarra y la vamos a detener", ha declarado Rubalcaba durante la presentación del balance de fallecidos en las carreteras durante este verano.
Pese a estar acusada en España en varios procesos judiciales, la etarra abandonó la prisión madrileña ya que Francia de momento sólo ha concedido su extradición por la causa en la que se la imputa el delito de tenencia de explosivos, por la que previsiblemente será absuelta, ya que la Audiencia Nacional declaró inocente en 2007 a un coimputado, Iker Olabarrieta, al que se atribuían los mismos hechos.
Podría haber huído el domingo