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El Gobierno vasco ve la operación un "paso atrás" y denuncia la "burda orientación mediática"

Agentes de la Guardia Civil en el registro del despacho en Bilbao del senador de EH Bildu Iñaki GoioagaEFE

El portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, cree que la operación desarrollada por la Guardia Civil contra los interlocutores del colectivo de presos de ETA (EPPK) es un "paso atrás" y ha denunciado que no se informara previamente a la Ertzaintza del dispositivo, sino "cuando ya estaba en marcha" y habían tenido conocimiento de la misma por los medios de comunicación.

En rueda de prensa celebrada en Vitoria, Erkoreka ha subrayado que el terrorismo de ETA ha terminado por lo que cree que "tenemos la oportunidad de favorecer un futuro de paz y de convivencia para Euskadi".
Por ello, ha afirmado que en este contexto, la operación llevada a cabo en Bilbao "constituye un paso atrás" y cree que es "reflejo del empecinamiento" del Ministerio del Interior en hacer creer que nada ha cambiado" cuando "la realidad ha cambiado a mejor en Euskadi". "El Ministerio del Interior se empecina en volver permanentemente al pasado", ha criticado.
Al respecto ha criticado la "burda orientación mediática" de la operación que cree que pone de manifiesto la "ligereza y el cortoplacismo" con el que opera el Gobierno central en este ámbito. "Ha quedado patente que el primer interés del Ministerio era el mediático", ha insistido señalando que fue condicionado "por el horario del Telediario", lo que es "digno de ser denunciado".
En referencia a las informaciones dadas a conocer sobre la operación y su posterior anulación por parte del Ministerio de Interior, Erkoreka ha informado de que la Guardia civil no comunicó previamente a la Ertzaintza el dispositivo sino que la policía vasca conoció la existencia del registro por los medios de comunicación, y posteriormente recibió una "comunicación directa" de la misma "pero cuando ya estaba en marcha".
Por ello, ha informado de que la consejera vasca de Seguridad, Estefanía Beltrán de Heredia, "a la vista del desconcierto generado por las contradicciones y por las comunicaciones públicas desmentidas posteriormente, se puso en contacto con el Ministerio de Interior para transmitir su "malestar por el escaso margen temporal que se le había dado para reaccionar y por la desconsideración" que supuso esta forma de actuar respecto al cuerpo policial de la Ertzaintza.
"ALTURA DE MIRAS"
Asimismo, ha destacado que el momento actual exige una "mayor altura de miras y mayor visión de futuro". "Estamos acostumbrados a que estas operaciones policiales terminen después en la nada", ha indicado.
Erkoreka ha defendido que Euskadi cuenta con la oportunidad histórica para consolidar la paz y la convivencia, por lo que ha demandado una actitud en positivo. "Es tan sencillo como apoyar un proceso de diálogo y reinserción ante la inequívoca voluntad de poner fin a la violencia", ha subrayado citando el "espíritu constructivo" que hace 30 años suscribieron los partidos políticos en el seno de la Mesa de Ajuria Enea.
Además, ha reiterado que el Gobierno vasco va a seguir trabajando para "consolidar este nuevo tiempo de ilusión y esperanza para Euskadi" y ha subrayado el compromiso de su ejecutivo a poner en marcha las iniciativas previstas en el Plan de Paz y convivencia. "Con la paz y la convivencia en Euskadi, ya no hay marcha atrás", ha zanjado.
Finalmente, ha señalado que es competencia de la Fiscalía decidir si va a iniciar actuaciones por lo ocurrido y ha defendido que la actuación de la Ertzaintza en el operativo fue la de "garantizar la seguridad pública de las calles y velar por el orden público", como le corresponde por ser una "policía integral".