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La empresa de la base aérea de Morón notificará hoy 66 despidos, cuatro menos de los previstos inicialmente

'Vinnell-Brown & Root Spain' (VBR), la empresa gestora del mantenimiento de la base aérea de Morón de la Frontera (Sevilla), comunicó este martes al comité de empresa los términos definitivos del expediente de regulación de empleo (ERE) formalizado el pasado mes de agosto. VBR, según informa el comité de empresa, ha reducido de 70 a 66 el número de despidos y este mismo miércoles entregará las cartas a cada uno de los afectados, mientras que los trabajadores ya han anunciado la "judicialización" del conflicto.
"Es un insulto a los trabajadores españoles que VBR, una multinacional extranjera con beneficios económicos y constituida por dos de los mayores contratistas de EEUU que cotizan en la bolsa de Nueva York, como son Northrop Grumman y KBR, decida despedir a trabajadores españoles no por dificultades económicas, sino para incrementar aún más su cuenta de resultados a costa, precisamente, de destruir los puestos de trabajo de ciudadanos españoles", enfatiza el comité de empresa en un escrito recogido por Europa Press.
Los 66 despidos serán consumados este miércoles después de que concluye sin acuerdo el correspondiente periodo de consultas del ERE, rematado por una huelga de cuatro días protagonizada por la plantilla española de la base.
EL NUEVO ERE DE LA BASE
Aunque 'VBR' alega razones "productivas" para estos nuevos despidos, que suceden al ERE ya consumado en 2010 con la extinción de 119 puestos de empleo, el comité de empresa esgrime que la plantilla española de la base ha efectuado más de 3.000 horas extraordinarias en el primer semestre de este año, con un incremento global de la carga de trabajo del 30 por ciento, sobre todo en trabajos de pista y comidas.
Como reflejan las hemerotecas, después de que las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos adjudicasen a 'Vinnell-Brown ant Root Spain' la gestión de los servicios de mantenimiento de estas instalaciones militares, esta empresa estadounidense emprendió en 2010 un expediente de regulación de empleo "por causas organizativas" para extinguir 286 de los 594 puestos de empleo sujetos entonces a los servicios de mantenimiento.
EL ERE DE 2010
Durante la negociación del expediente de regulación de empleo, la compañía y el comité de empresa acordaron reducir a 150 el número de despidos, pero la destrucción de puestos de trabajo quedó después rebajada a 119 personas al ser descubierto que 31 de los trabajadores incluidos en el ERE habían causado ya baja en la empresa, extremo que por cierto investiga el Juzgado de Instrucción número 15 de Sevilla.
Ya en 2013, sonaban de nuevo las alarmas en la plantilla de los servicios civiles de la base a cuenta de una publicación colgada en el portal digital www.fbo.gov, una suerte de perfil del contratante de la administración estadounidense. Y es que, según el comité de empresa de la base de Morón de la Frontera, en esta página web fue publicada eventualmente una relación de 144 empleados de estas instalaciones, con nombres y apellidos, cuyos puestos de trabajo serían susceptibles de desaparecer en el nuevo contrato de explotación que, a finales de 2014, habrá de licitar y adjudicar la Fuerza Aérea de Estados Unidos para la gestión de estos servicios de mantenimiento.
FUTURO INCIERTO
Para el comité de empresa, todo respondería a un intento de acometer los despidos inicialmente planeados para el ERE de 2010 pero finalmente no consumados, al objeto de aproximar el adelgazamiento de la plantilla al espíritu inicial de la reestructuración laboral de 2010. Y es que aquel ERE fue inicialmente ideado para despedir a 286 trabajadores pero, como se ha informado, finalmente fueron 119 los empleados despidos.
Poco después, y por si fuera poco, las fuerzas aéreas de Estados Unidos desplegaban en esta base aérea ocho aviones militares correspondientes al contingente anunciado entonces para reforzar las operaciones militares en el norte de África, extremo que según el comité de empresa no se tradujo en contrataciones al movilizar la US Air Force a sus propios operarios.